Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Placa de «Jirón de la Unión»
- Placa de «Jirón Ica»
- Placa de «Jirón Ucayali»
- Parte peatonal de la calle
La historia del lugar
Los tramos centrales de Jirón de la Unión están ocupados por tiendas y peatones. Este corredor comercial conecta Plaza Mayor con Plaza San Martín; los coches fueron retirados de su parte central en mil novecientos ochenta y dos. Sin embargo, bajo un nombre moderno se oculta una calle que antes no existía en absoluto como una dirección única.
Hasta mediados del siglo diecinueve, cada uno de sus once tramos de manzana se consideraba una calle independiente. Junto a la plaza se comerciaba en Mercaderes, la calle de los comerciantes. La manzana siguiente se llamaba Espaderos por los armeros y vendedores de espadas. Después venían La Merced, Baquíjano, Boza y otros nombres relacionados con un templo, un oficio, el propietario de una casa o la historia local. Para encontrar a una persona, era necesario conocer precisamente la manzana: una sola línea en el plano no bastaba.
En mil ochocientos sesenta, el coronel de artillería, compositor y maestro de escuela Mariano Bolognesi propuso al ayuntamiento sustituir este sistema. Quería poner orden en las direcciones y, al mismo tiempo, obligar a los habitantes a aprender cada día la geografía de Perú. Bolognesi distribuyó por las calles los nombres de departamentos, provincias y ríos aproximadamente en el orden en que se situaban en el mapa del país.
Eligió la vía principal de norte a sur como frontera de su esquema. La razón era práctica: aquí ya se encontraban los principales comercios y servicios, la calle atravesaba el centro de la ciudad y continuaba más allá del río. En los cruces, Bolognesi dividió una misma línea transversal en dos jirones con nombres distintos: uno al oeste y otro al este.
Por eso, la palabra «Unión» se explica a menudo porque esta vía unía los demás jirones. El propio Bolognesi vinculaba el nombre con la provincia de La Unión, en el departamento de Arequipa, su tierra natal. En mil ochocientos sesenta y uno, el ayuntamiento aprobó su sistema.
Después comenzó la confusión que temían los opositores de la reforma. En las cartas había que indicar los nuevos nombres y números de las casas, y en los documentos de propiedad, la dirección antigua y la nueva al mismo tiempo. Los notarios recibieron mapas certificados para resolver disputas. Los habitantes seguían diciendo «Mercaderes» o «Espaderos». El escritor Ricardo Palma, que defendía las historias de la ciudad contenidas en los nombres antiguos, se negaba públicamente a usar los nombres geográficos.
Cuando funcionarios y periódicos exigieron anular la reforma, Bolognesi imprimió una defensa detallada de su proyecto. En mil ochocientos setenta y tres, el miembro del ayuntamiento Rafael Canevaro calificó el nuevo sistema de fracaso y propuso recuperar los nombres anteriores, pero retiró la propuesta tras las objeciones de sus colegas. El sistema de Bolognesi se mantuvo, aunque en el habla cotidiana necesitó casi un siglo para desplazar las antiguas calles.
La huella de esta decisión se conserva en los cruces. Al oeste de Jirón de la Unión está Jirón Ica, y la misma línea hacia el este se llama Jirón Ucayali. Entre las dos placas se encuentra la frontera que el maestro de escuela trazó a través de Lima en su mapa.
Información práctica
Parada peatonal en la calle; se puede pasar de día y de noche, pero los detalles de las fachadas se aprecian mejor con luz diurna. Puede haber restricciones temporales durante eventos y marchas en el centro.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No bloquees los tramos estrechos de la acera mientras escuchas el relato o contemplas los edificios. Vigila tus pertenencias y considera los talleres y cafés desaparecidos como parte de la historia de la calle, no como elementos conservados.
