Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Arco de paso
- Relieve de san Florián
- Muralla de piedra conservada
- Placa conmemorativa entre la puerta y Baszta Pasamoników
La historia del lugar
El arco de paso conduce desde la Barbacana de Cracovia a la calle Floriańska, por la que el camino se extiende hacia Wawel. El nombre de la puerta se debe al relieve de san Florián orientado hacia el Casco Antiguo: sus reliquias llegaron a Cracovia en mil ciento ochenta y cuatro, y en Kleparz se fundó para ellas una iglesia. Desde allí se entraba en la ciudad por estas puertas; aquí también recibían a los futuros monarcas antes de la procesión de coronación.
A comienzos del siglo diecinueve, los funcionarios de Cracovia planeaban destruir esta torre junto con el resto de las fortificaciones. Las murallas medievales hacía tiempo que no protegían de la artillería moderna, su mantenimiento era caro y el foso colmatado se había convertido en un problema sanitario. La administración austríaca esperaba abrir y limpiar la ciudad, y utilizar la piedra para nuevas construcciones. Desde mil ochocientos diez, los obreros desmantelaban puertas y torres y rellenaban el foso. En cuatro años desapareció casi toda la línea de fortificaciones.
Junto a la entrada norte aún quedaban la Puerta de San Florián, la Barbacana de Cracovia, tres torres y parte de la muralla. En diciembre de mil ochocientos dieciséis, Feliks Radwański intercedió por ellas: arquitecto, antiguo profesor de mecánica e hidráulica y senador vitalicio por la universidad. Quería conservar las estructuras como monumento histórico, aunque sus colegas veían ante sí un obstáculo ruinoso e inútil.
Radwański comparaba la Barbacana de Cracovia y las puertas con antigüedades romanas, que la gente preserva precisamente porque ya es imposible reconstruirlas. Después, el arquitecto habló en el lenguaje de la economía urbana. Si se retiraba la muralla norte, afirmaba, la plaza abierta de Kleparz dirigiría las ventiscas y la basura directamente al centro de Cracovia. En su informe aparecían el reumatismo e incluso las parálisis, con los que las corrientes de aire supuestamente amenazaban a las mujeres y a los niños. La conocida historia del viento que levanta las faldas de las mujeres de Cracovia es un relato tardío; en la petición conservada de Radwański se habla de nieve, barro y enfermedades.
En enero de mil ochocientos diecisiete, el Senado renunció a la demolición inmediata y decidió conservar la Puerta de San Florián con unos doscientos metros de fortificaciones. Pero los adversarios volvieron a plantear la cuestión tras la muerte de Radwański. En mil ochocientos veintisiete, los habitantes de los barrios vecinos volvieron a exigir la demolición de la puerta. Esta vez la defendió el juez de paz Jan Librowski. Repitió los argumentos del senador fallecido y el desmantelamiento fue cancelado de nuevo.
Los constructores destruyeron el resto de las murallas, rellenaron el foso y más tarde crearon Planty en la franja liberada. Aquí la línea termina de otro modo: el arco, tres torres, la muralla de piedra y la Barbacana de Cracovia permanecieron en sus lugares. Entre la Puerta de San Florián y Baszta Pasamoników cuelga una placa instalada cien años después de la muerte de Radwański. La inscripción afirma directamente que él protegió estas fortificaciones de la demolición en mil ochocientos diecisiete.
El nombre de la puerta se explica por el relieve de san Florián en el lado orientado hacia el Casco Antiguo. Florián fue un oficial romano y mártir cristiano. En mil ciento ochenta y cuatro, el príncipe Kazimierz II Sprawiedliwy llevó sus reliquias a Cracovia y fundó para ellas una iglesia en Kleparz. El camino desde aquella iglesia entraba en la ciudad por las principales puertas del norte, por lo que las llamaron de San Florián. Aquí también comenzaban las entradas de coronación: al futuro monarca lo recibían junto a la Iglesia de San Florián; después, la procesión atravesaba la Barbacana de Cracovia y este arco en dirección a Wawel. La Iglesia de San Florián está detrás de la Barbacana de Cracovia; el camino recto desde ella pasa por las puertas y después se llama calle Floriańska.
Información práctica
La parada al aire libre es de acceso libre. El recorrido museístico por las murallas defensivas funciona de martes a domingo, de 10:00 a 16:00.
Comprobado: 16 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No se detenga en medio del estrecho pasadizo: observe la fachada exterior, pase bajo la bóveda y deténgase ya del lado de la calle.
