Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La cúpula blanca de la estupa
- Ruedas de oración metálicas
- El recorrido exterior de circunvalación
- Figuras de cobre dorado
La historia del lugar
La cima de la colina la ocupa Swayambhu, una estupa budista sin sala interior para peregrinos. Su cúpula blanca se alza sobre una roca que emerge de la cima hasta una altura de más de tres metros. Se conoce la existencia de este santuario al menos desde el siglo quinto, y su nombre se traduce como «surgido por sí mismo». Sobre la cúpula brillan figuras revestidas de cobre dorado, y junto a ella se apiñan pequeños santuarios.
Los peregrinos rodean la cúpula blanca en el sentido de las agujas del reloj, dejando la estupa a su derecha, y empujan con la palma un cilindro metálico tras otro. En los tambores está grabado el mantra «Om mani padme hum». En la práctica budista, cada giro se considera una repetición de las palabras sagradas escritas, y rodear un santuario es una forma de acumular mérito. Así surge un círculo en movimiento: la persona camina alrededor de la estupa y la oración gira con ella.
Bajo la cúpula no hay una sala para peregrinos. Oculta una roca que sobresale de la cima de la colina más de tres metros. Ni los registros históricos ni la tradición local sitúan aquí los restos de Buda ni de otro santo. Según el «Swayambhu Purana», cuando el valle aún estaba lleno de un lago, en este lugar surgió por sí misma una luz sobre un loto: una manifestación del principio iluminado. El bodhisattva Manjushri quiso abrir a las personas un camino hasta ella, abrió una salida para el agua y desecó el valle. Más tarde, la gente cubrió el lugar sagrado con una estupa para protegerlo. Esta es una tradición religiosa; los historiadores solo pueden afirmar con certeza que el santuario ya existía en el siglo quinto o antes. Su nombre, Swayambhu, significa «surgido por sí mismo».
A comienzos del siglo veinte, fue la construcción que ocultaba el santuario surgido por sí mismo la que necesitó ayuda humana. Dharma Man Tuladhar, comerciante newar y benefactor budista que procuraba la restauración de la estupa principal de su comunidad, asumió la renovación completa. Su fortuna creció gracias al comercio de caravanas entre Calcuta y Lhasa: la empresa familiar transportaba por los pasos del Himalaya almizcle, brocado, coral, perlas y tejidos. Estos mismos vínculos comerciales permitieron a Tuladhar pedir donaciones a lamas, monasterios y comerciantes de Nepal, Tíbet, Bután y Sikkim.
Para la reparación se requería el consentimiento del rey y del primer ministro. Según el relato familiar, el gobierno Rana exigió a Tuladhar que firmara un compromiso: si las obras se detenían por falta de dinero, vendería todos sus bienes y aun así las llevaría hasta el final. El comerciante puso en juego en la estupa la fortuna que había ganado con las caravanas.
Las obras se realizaron desde mil novecientos diecisiete hasta mil novecientos veintiuno. Los maestros desmontaron y volvieron a montar la parte superior de la estupa, renovaron los santuarios junto a la cúpula y revistieron las figuras con cobre dorado. Entonces también instalaron marcos continuos con ruedas de oración alrededor de la base. Antes, los peregrinos recorrían un sendero estrecho e irregular, casi pegado a la cúpula. El anillo metálico cerró el antiguo sendero, y la circunvalación se trasladó al exterior, a un camino más ancho entre las ruedas de oración y los santuarios vecinos.
Tuladhar terminó la reparación y conservó sus bienes; después de abandonar el comercio, siguió dedicando dinero y tiempo a los santuarios budistas. Las actuales filas de ruedas continúan la disposición que apareció durante sus obras: los peregrinos recorren el camino que el comerciante trazó alrededor de la estupa después de arriesgar todo lo que le habían proporcionado las rutas a través del Himalaya.
Información práctica
Circunvalación exterior de la estupa; no se ha encontrado un horario único confirmado en las fuentes comprobadas.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Avance con el flujo en el sentido de las agujas del reloj y no se detenga atravesado en el camino junto a las ruedas.
