Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La losa de piedra de Brahmanal
- Las plataformas funerarias
- Las pértigas de bambú
- Los escalones hacia el Bagmati
La historia del lugar
En mil novecientos ochenta y tres, a Chandra Dhakal, de trece años, le encargaron por primera vez llevar hasta el final una cremación en Arya Ghat. Tomó una larga pértiga de bambú, se acercó a la pira funeraria, vio el cuerpo de un hombre adulto y huyó.
Chandra había llegado aquí un año antes en busca de trabajo. Su madre murió cuando él tenía dos años; la familia no tenía tierras y su padre se empleaba para arar los campos ajenos. Tras el primer curso, el niño dejó la escuela y, desde los nueve años, trabajó junto a su padre. A los doce, ganó tres rupias arando, se subió al techo de un autobús para no comprar billete y se fue a Katmandú con su tío, que quemaba cuerpos en Arya Ghat.
Al principio, Chandra llevaba leña a las plataformas. Le pagaban quince rupias al día; allí mismo le daban de comer, y dormía en un refugio abierto del templo. Cuando el proveedor de leña le propuso que él mismo atendiera una pira, sus ingresos subirían a setenta y cinco rupias por cuerpo. Por eso, tras su primera huida, Chandra regresó. Decía que tenía que demostrar que era capaz de hacer aquel trabajo. Tomó la misma pértiga de bambú y empezó a recolocar los troncos. Después de las primeras cuatro cremaciones, dejó de despertarse por las pesadillas, pero décadas más tarde seguía afirmando que era imposible acostumbrarse a aquello.
Su trabajo explica la estructura de Arya Ghat mejor que cualquier guía ceremonial. Primero, los familiares colocan el cuerpo junto al Brahmanal, sobre una losa de piedra inclinada situada al lado del Templo de Pashupatinath. Allí lavan el cuerpo con agua consagrada y luego lo trasladan sobre los troncos apilados. Un familiar enciende la pira, pero después el encargado del ghat, la plataforma junto al agua, atiende el fuego: con la pértiga da la vuelta al cuerpo y mueve la leña, añade mantequilla clarificada si es necesario y permanece junto a la plataforma hasta que todo se convierte en ceniza. Los restos se arrastran al Bagmati.
Las familias eligen tanto el río como la proximidad al santuario de Shiva porque, según la fe hindú, los últimos ritos celebrados aquí ayudan al difunto a alcanzar la moksha, la liberación de nuevos nacimientos. La palabra «ghat» significa descenso o plataforma junto al agua, y «arya», «digno» o «noble». De las dos piras de aquí, la primera, junto al Brahmanal, estaba destinada a la familia real; la segunda, a los gobernantes de la dinastía Rana y a sus allegados.
Para dos mil diecinueve, Chandra contaba más de veintisiete mil cremaciones realizadas por él. Según dijo, tras la masacre de palacio de dos mil uno participó aquí en la cremación de los cuerpos del rey Birendra, la reina Aishwarya y su hijo Dipendra, proclamado rey mientras yacía en coma. El niño que una vez huyó de la primera pira redujo a cenizas tres cuerpos reales en la plataforma que recibió el nombre de los nobles.
Información práctica
El crematorio está abierto las veinticuatro horas; los rituales pueden celebrarse en cualquier momento.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Mantengan una gran distancia, hablen en voz baja y no fotografíen cuerpos ni familias. Si la escena se vuelve insoportable, aléjense sin sentir que están obligados a escuchar el relato hasta el final en el lugar.
