Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Dos bloques residenciales
- Corredores abiertos
- Compartimentos de cocina separados
- Dos apartamentos conservados
La historia del lugar
En estos dos bloques se alojaba a policías con sus familias. Las galerías abiertas se extienden junto a las habitaciones con balcones, y al otro lado del pasillo hay compartimentos de cocina separados. Al principio, todo el piso compartía duchas y aseos; más tarde se añadieron baños propios a los apartamentos. Hoy, las antiguas habitaciones están ocupadas por estudios de diseño y pequeñas tiendas, y en el quinto piso se han conservado dos apartamentos contiguos; en uno se ha recreado la vida doméstica de una familia de policías.
En la primavera de mil novecientos cincuenta y uno, Duncan William MacIntosh inauguró aquí las primeras viviendas de servicio de Hong Kong para agentes de policía de rango inferior casados, incluidos los chinos. MacIntosh era el comisario de policía de posguerra; se le exigía reconstruir un cuerpo que casi se había desintegrado. Solo tenía a su disposición unas dos mil personas, muchas comisarías estaban dañadas y algunos agentes habían regresado de los campos japoneses con la salud quebrantada. Mientras tanto, la población de Hong Kong crecía rápidamente por la llegada de refugiados tras la guerra civil en China. Hacían falta nuevos agentes, pero las antiguas condiciones ya no lograban atraerlos.
Antes de la guerra, las viviendas de servicio se concedían principalmente a empleados superiores, europeos e indios. MacIntosh aumentó el sueldo de los policías locales e incluyó una vivienda en el conjunto de prestaciones para el personal de base. El primer resultado fueron estos dos bloques junto a Tai Kwun: ciento cuarenta apartamentos de una habitación y veintiocho de dos habitaciones. Se asignaban según los años de servicio y se alquilaban por una pequeña cantidad. La palabra «familiares» del nombre indica una condición precisa de alojamiento: las habitaciones estaban destinadas a agentes casados y a sus hijos, no a empleados solteros del cuartel.
La distribución muestra qué tipo de vida se les ofreció. A un lado del corredor abierto estaban las habitaciones con balcones; al otro, compartimentos de cocina separados. Al principio, los aseos y las duchas eran de uso común; los apartamentos no tuvieron baños propios hasta la década de mil novecientos setenta. Las tareas domésticas salían inevitablemente al corredor. Los vecinos compartían la comida preparada, asaban carne junto a las cocinas, los niños organizaban carreras de bicicletas por las galerías y jugaban al bádminton en el patio entre los bloques. Las madres los llamaban a cenar desde los pisos superiores.
Uno de aquellos niños fue Bo Lo. Se mudó aquí, con ocho años, desde una familia de policías y vivió seis años. Más tarde, la familia se trasladó a otra vivienda de servicio, donde, según recordaba, solo conocía a los vecinos más cercanos. Aquí, en cambio, las dos galerías enfrentadas y las cocinas al otro lado del pasillo obligaban a las familias a encontrarse constantemente.
En dos mil dieciséis, la administración del centro de diseño ya abierto aquí invitó a Bo Lo a regresar como ilustrador. Le dieron un antiguo apartamento y tres meses para reconstruir la vida cotidiana de los bloques. Cubrió las paredes de dibujos: niños que corren en bicicleta por el corredor, vecinos que se pasan platos unos a otros, una madre que atrapa a un niño que ha robado comida. A los dibujos se añadió una animación que los visitantes veían a través del teléfono. Una persona que había crecido en una vivienda de servicio regresó aquí para ganarse la vida con su oficio y convirtió los recuerdos familiares en una exposición.
Esta exposición terminó en la primavera de dos mil diecisiete. En las antiguas habitaciones viven ahora estudios de diseño y pequeñas tiendas, y los compartimentos de cocina al otro lado del corredor sirven de escaparates. En el quinto piso, dos apartamentos contiguos se han reservado para una exposición histórica permanente; en uno se ha recreado la vivienda de una familia de policías. La habitación, el corredor y la cocina siguen separados tal como los recibió el primer agente casado gracias a la reforma de MacIntosh.
Información práctica
Los estudios y tiendas suelen abrir de 12:00–19:00; los cafés y restaurantes, de 09:00–23:00; algunos arrendatarios tienen su propio horario. Comprobado el 2026-06-30.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Puede recorrer el patio y leer la arquitectura por su cuenta; las exposiciones, talleres y actividades tienen sus propias condiciones de acceso.
