Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Iniciales de hierro forjado sobre la entrada
- Tejas chinas
- Cabina de ascensor de madera
- Placa con nombres junto a la fachada trasera
La historia del lugar
El museo actual ocupa un antiguo complejo familiar junto al mercado central del viejo Saigón. Abajo funcionaba en otro tiempo la oficina, mientras que las habitaciones de arriba seguían siendo residenciales y se utilizaban para ritos familiares. La geometría europea de la fachada convive aquí con tejas chinas, detalles cerámicos y una cabina de ascensor de madera parecida a un palanquín. Sobre la antigua oficina cuelgan ahora pinturas y esculturas.
En el motivo de hierro forjado sobre la entrada central se conservan las iniciales de Hui Bon Hoa. Es la marca familiar de los antiguos propietarios. Los habitantes de la ciudad todavía llaman a todo el conjunto Casa de Chú Hỏa, aunque el propio tío Hoa nunca vivió en estas habitaciones.
Así apodaban a Hui Bon Hoa, un empresario de origen chino que obtenía ingresos de las casas de empeño, los terrenos urbanos y el alquiler de casas. Murió en China en mil novecientos uno, casi tres décadas antes de que apareciera el edificio principal. Su nombre quedó ligado al inmueble porque sus hijos convirtieron el nombre de su padre en el apellido de una dinastía empresarial.
En mil novecientos veinticinco, los herederos registraron la empresa inmobiliaria Hui Bon Hoa y la instalaron en esta dirección. Cerca se encontraba el mercado central de Saigón —así se llamaba entonces Ciudad Ho Chi Minh—, y la familia poseía terrenos y casas de alquiler en los barrios vecinos. En la planta baja funcionaba la oficina; arriba estaban las habitaciones y un salón de veneración de los antepasados. El actual edificio principal de exposiciones se construyó para Tang Hing Hui Bon Hoa, uno de los hijos del fundador. El art déco europeo convive aquí con tejas chinas, decoración cerámica y una cabina de ascensor de madera, decorada a modo de palanquín.
En mil novecientos treinta y uno, Tang Hing talló caracteres chinos en un largo tablón de madera. Escribía poesía, pero el motivo era familiar y muy concreto: él y su hermano Tang Chan cumplían juntos cien años. Los caracteres de este tablón comenzaron a usarse por turnos en los nombres de las generaciones siguientes. Por el nombre chino, los parientes podían determinar a qué generación del linaje pertenecía una persona. En la casa donde la familia vivía y administraba al mismo tiempo sus propiedades inmobiliarias, la genealogía se convirtió en una regla para nombrar a los futuros herederos.
Tras la partida de la familia, el tablón desapareció. En mil novecientos siete, uno de los descendientes llegó a Vietnam y lo encontró en poder de un vendedor ambulante. Rescató la reliquia familiar y se la llevó a París. Así, el objeto creado aquí para las personas que debían continuar el negocio común volvió a ellos ya a miles de kilómetros de Saigón.
Las autoridades municipales fundaron el Museo de Bellas Artes en el antiguo complejo familiar en mil novecientos ochenta y siete. Tras preparar la colección, lo abrieron a los visitantes en mayo de mil novecientos ochenta y nueve. En el edificio principal instalaron pintura vietnamita moderna, obras de laca y escultura; los otros edificios se destinaron al arte antiguo y a exposiciones temporales.
El tablón de madera de Tang Hing ya no está aquí. De la antigua familia quedan las iniciales sobre la entrada, una placa con nombres junto a la fachada trasera y la propia división del edificio: en las habitaciones situadas sobre la antigua oficina cuelgan ahora pinturas del museo.
Información práctica
Todos los días 08:00–17:00, sin días de cierre.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La historia de la casa puede entenderse desde el exterior; visitar la colección del museo requiere tiempo aparte.
