Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Placa de la calle Hàng Gai
- Placa de la calle Hàng Đào
- Seda en los escaparates
- Entrada de la casa comunal Hòa Lộc junto a la casa n.º 90A
La historia del lugar
Aquí la calle Hàng Gai desemboca en la plaza, y la calle Hàng Đào prolonga el eje comercial hacia el norte. La palabra «hàng» en ambos nombres significa hilera de mercancías. «Đào» es el color rojo rosado de la tela, el tono del melocotón en flor.
Desde el siglo quince, en la actual calle Hàng Đào se establecieron tintoreros de la aldea de Đan Loan. Vivían de los encargos de teñir telas y del comercio de seda. Su ventaja era saber obtener no solo los habituales marrón y negro, sino también rojo, rosa, verde y púrpura. Las fórmulas para mezclar tintes sustentaban a familias enteras; algunos maestros permanecían en la aldea y otros abrían tiendas en la capital.
A caballo entre los siglos diecisiete y dieciocho, los comerciantes de Đan Loan establecieron aquí su propio mercado Hòa Lộc. Representantes de los linajes Lê, Phạm, Vũ y Đào aportaron dinero, cedieron terreno y reunieron donaciones adicionales. Necesitaban un lugar permanente donde sus paisanos pudieran vender telas teñidas, resolver asuntos comunes y proteger sus transacciones.
El mercado Cửa Đông también comerciaba con telas, y sus mercaderes iniciaron un litigio contra los nuevos rivales. El funcionario que dirimía la disputa dividió el surtido: al mercado Hòa Lộc le asignaron el teñido y la venta de tela rosa, mientras que al mercado Cửa Đông le dejaron las telas de otros colores. Para los habitantes de Đan Loan, la decisión significaba clientes permanentes y un territorio comercial propio. Ocuparon la calle Hàng Đào, se enriquecieron con el oficio de teñir y transmitieron las tiendas a las generaciones siguientes. El color del producto cuya venta se les autorizó quedó fijado en el nombre de la calle.
A finales del siglo diecinueve, los tintes químicos importados arruinaron el antiguo oficio. Las familias de Đan Loan cambiaron de actividad: en vez de teñir, comenzaron a vender los propios tintes y telas confeccionadas. Una de las empresas que crearon, Đan Phượng, enviaba su propio barco a buscar mercancías a Hong Kong y Japón. La calle de los tintoreros se convirtió en una calle de grandes comerciantes de seda y después cedió parte de sus tiendas a vendedores de ropa fabricada.
La seda de los escaparates actuales cruza esta esquina y llega también a la calle Hàng Gai, aunque su nombre nació de otra mercancía. Aquí se vendían fibra de cáñamo y yute, cabos, cuerdas y hamacas; por eso la calle también se llamaba calle Hàng Thùng, la hilera de las cuerdas. A comienzos del siglo veinte, los cordeleros y torneros cedieron sus locales a comerciantes con mayor capital circulante. Los comerciantes de cáñamo se trasladaron a la calle Bát Đàn, y sus tiendas fueron ocupadas por impresores y vendedores de seda.
Más adelante, en la calle Hàng Đào, en la casa número noventa A, se conserva la casa comunal Hòa Lộc. En ella hay cuatro estelas de piedra; la más antigua, de mil setecientos seis, enumera los linajes que aportaron fondos para el mercado e informa de que estas personas vivían del comercio y eran célebres por el oficio de teñir. Ya no hay aquí cubas de tintura. Del reparto de mercancías que ganaron quedan una estela y la palabra «đào» en la placa de la calle.
Información práctica
Calle urbana ordinaria; el acceso depende del tráfico, del comercio y de los cortes de fin de semana en la zona peatonal.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No bloquee las entradas ni despliegue mercancías sin la invitación del vendedor. Considere la casa de la calle Hàng Ngang como un objeto aparte: la posibilidad de entrar no puede darse por garantizada.
