Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La campana sobre la torre
- La terraza de la Torre de la Vela
- Las estancias bajo la terraza
- La Vega de Granada
La historia del lugar
En el extremo occidental de la Alcazaba se alza una torre alta, desde cuya terraza se ven la ciudad y la Vega de Granada. En el siglo trece, Muhammad I la incorporó a la ciudadela militar, donde vivían los guardias, se guardaban provisiones y se instalaron un baño, un horno y un depósito de agua. Desde aquí los vigías observaban los caminos y los campos, y abajo había una prisión. Originalmente la torre se llamaba Torre Grande.
Tras la conquista de Granada, Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla ordenaron instalar una campana en esta torre. Para ella hacía falta un campanero permanente: las señales debían darse de día y de noche, y era imposible bajar por toda la fortaleza después de cada toque. Los gobernadores militares destinaron al campanero y a su familia toda la tercera planta de la torre.
Este puesto solía confiarse a los llamados caballeros inválidos: militares que habían sufrido heridas graves en la guerra. Ya habían pagado el servicio con su propio cuerpo; ahora, una vivienda estatal y un puesto junto a la campana les permitían seguir recibiendo manutención militar. El campanero vivía justo bajo la terraza y, por orden del gobernador, tocaba el comienzo del día, el toque de queda nocturno, la alarma en caso de incendio o revuelta y el duelo por un monarca fallecido.
Pero lo más importante para los alrededores era el toque regular mediante el que los agricultores de la Vega de Granada se relevaban en los canales de riego. Allí el agua se distribuía por turnos. Terminaban las horas de un propietario y empezaban las del siguiente, y la señal común llegaba desde la torre más alta de la Alhambra. La eligieron por su ubicación: el extremo occidental de la Alcazaba está abierto hacia la ciudad y la llanura, por lo que el toque llegaba hasta donde se repartía el agua según él.
Antes de la campana, la torre se llamaba Torre Grande. En el siglo trece, Muhammad I, fundador de la dinastía nazarí, ordenó construirla cuando trasladó su residencia a la colina de la Alhambra. La Alcazaba era una ciudadela militar: dentro se encontraban las viviendas de la guardia del sultán, almacenes, un horno, un baño y una cisterna. Desde la torre, los centinelas vigilaban los caminos y los campos; en la estancia inferior había una prisión. Después de mil cuatrocientos noventa y dos, los nuevos propietarios conservaron la función militar de la ciudadela, pero añadieron señales de campana a la vigilancia visual. La Campana de la Vela dio a la torre su nombre actual: Torre de la Vela.
La última habitante de la vivienda de servicio fue Encarnación, la Velera, viuda de un campanero militar. Tras la muerte de su marido, siguió viviendo en la tercera planta hasta mediados del siglo veinte. Cuando la gestión de la Alhambra pasó de los militares a los conservadores del monumento, Encarnación abandonó la torre y la vivienda dejó de utilizarse como alojamiento.
La campana que está sobre ella tampoco es la que se instaló después de la conquista. La actual se fundió en mil setecientos setenta y tres y fue trasladada al centro del lado occidental de la terraza en mil ochocientos cuarenta. Ahora solo se oye en días especiales. Bajo la campana permanecen las habitaciones donde los militares heridos vivían a cambio de su servicio, y sobre ellas cuelga aquel mismo instrumento por el que los agricultores de abajo recibían su turno de agua.
Información práctica
Como parte de la visita general diurna; el acceso depende del tipo de entrada, la temporada y las indicaciones.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Suba a los niveles accesibles solo si las escaleras le resultan cómodas; el sentido de la parada también se entiende desde abajo. En las zonas abiertas, manténgase alejado de los bordes.
