Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de la iglesia
- Patio de abluciones
- Galerías del atrio
La historia del lugar
Tras la fachada de El Salvador se conserva la huella del edificio donde comenzó en otro tiempo la vida pública del Albaicín: el patio de abluciones con galerías. La mezquita principal del barrio estaba rodeada de talleres de tejedores, tintoreros y alfareros, y de comerciantes de seda; sus ochenta y seis columnas sostenían una gran sala de oración. Después la mezquita se convirtió en iglesia y, a finales del siglo dieciséis, derribaron la antigua sala y levantaron un templo más modesto de lo previsto. El patio sobrevivió a esta sustitución, y parte de sus galerías fue restaurada a mediados del siglo veinte.
A finales de diciembre de mil cuatrocientos noventa y nueve, Íñigo López de Mendoza, conde de Tendilla, ordenó a su esposa y a sus dos hijos pequeños que abandonaran la protegida Alhambra. Era su alcaide y respondía de la seguridad de Granada. Ahora tenía que persuadir a los habitantes armados del Albaicín para que se dispersaran sin que hubiera un asalto. El conde instaló a su familia entre ellos, en una casa junto a la mezquita principal: precisamente aquella en cuyo lugar se alza la Iglesia del Salvador. Su esposa y sus hijos se convirtieron en rehenes de su palabra: si los vecinos de la ciudad deponían las armas, no habría represalias colectivas.
Cuando Granada se rindió ante los Reyes Católicos, el acuerdo conservaba para los musulmanes su fe y sus mezquitas. A estos habitantes se los llamaba mudéjares: musulmanes bajo gobierno cristiano. En torno a la mezquita de aquí trabajaban tejedores, tintoreros, alfareros y comerciantes de seda; el barrio vivía de los oficios, y la mezquita era su principal edificio público.
El primer arzobispo de Granada, Hernando de Talavera, quería convertir a los musulmanes mediante la predicación y la enseñanza. Francisco Jiménez de Cisneros, arzobispo de Toledo y confesor de la reina, que había llegado a la ciudad, buscaba conversiones masivas y rápidas. En diciembre, sus hombres intentaron detener a una mujer sospechosa de haber vuelto al islam. Ella gritaba que querían hacerla cristiana contra lo acordado. Los vecinos reunidos mataron a un servidor real, cortaron las calles del Albaicín y rodearon la residencia de Cisneros.
Talavera entró en el barrio sin armas. Después llegó Tendilla y dejó aquí a su familia. Tras las negociaciones, los habitantes depusieron las armas; el juez musulmán entregó a los asesinos del servidor, ejecutaron a cuatro y los demás regresaron a sus talleres y tiendas. Evitaron el asalto, pero las condiciones anteriores ya no se restablecieron: la amnistía quedó vinculada a la aceptación del bautismo.
La mezquita principal del Albaicín fue entregada para el culto cristiano entre el cinco y el once de enero de mil quinientos. El doce de enero, los documentos ya registran aquí bautismos de habitantes del barrio. Cuatro días después, Cisneros comunicó en una carta que todas las mezquitas de la ciudad se habían convertido en iglesias, y añadió de su propia mano el nuevo nombre de esta: San Salvador. «Salvador» significa el Salvador: Cristo.
A los musulmanes bautizados y a sus descendientes se los empezó a llamar moriscos. Al año siguiente se establecieron aquí una parroquia y un colegio de canónigos, sacerdotes encargados de instruir a los nuevos cristianos. La propia mezquita siguió sirviendo como edificio de iglesia durante varias décadas. Tras la rebelión de los moriscos y la expulsión de la mayoría de ellos en mil quinientos setenta y uno, la parroquia perdió una parte considerable de sus feligreses y de sus ingresos. Hubo que construir un templo más modesto de lo previsto, y a finales de siglo derribaron la antigua sala de oración.
Hoy, El Salvador sigue siendo una iglesia católica en activo. Las fuentes no precisan mejor la casa donde Tendilla instaló a su esposa y a sus hijos. De la mezquita, con ochenta y seis columnas, se conserva el patio de abluciones, convertido en atrio de la iglesia; parte de sus galerías fue restaurada ya en los años mil novecientos cincuenta. Precisamente junto a este patio el conde dejó a su familia como rehenes, y unas semanas después bautizaron dentro de la antigua mezquita a los habitantes del Albaicín.
Información práctica
Iglesia en activo; el acceso turístico depende del horario parroquial y de los oficios religiosos.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El acceso al interior y al patio depende de la vida de la iglesia; no entre durante un oficio cerrado y no cuente con verlo todo desde la calle. Si las puertas están cerradas, concéntrese en el volumen del edificio y el espacio circundante.
