Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Casitas encaladas alrededor del patio
- Inscripción sobre el arco
- Hornacina con Santa Catalina
- Capilla
La historia del lugar
El hospicio proporcionaba a mujeres necesitadas vivienda y una asignación económica permanente. Al principio constaba de ocho casitas de madera; una de las residentes se ocupaba de los pagos, la capilla y el portón. Más tarde, las construcciones de madera fueron sustituidas por edificios blancos alrededor del patio, y las viviendas pasaron a ser dieciocho. Hoy albergan un museo de la vida cotidiana de Gante en los siglos veinte y veintiuno.
Kraanlei significa literalmente «muelle de la grúa». Desde el siglo dieciséis hasta mil ochocientos treinta y seis se alzaba aquí una gran grúa portuaria de madera con dos ruedas de pisar. Los trabajadores caminaban dentro de ellas y elevaban de las embarcaciones barriles de vino, piedras de molino e incluso cañones. De la grúa solo queda hoy el nombre del muelle.
Sobre el arco del conjunto blanco figura otro nombre: «Casa de Alijn, mil trescientos sesenta y tres». Aquí no se trataba a niños. La inscripción nombra a los hermanos Hendrik Alijn y Zeger Alijn, asesinados nueve años antes de la fundación del hospicio.
Más tarde, su muerte se convirtió en una historia gantesa de Romeo y Julieta: según se cuenta, Hendrik rivalizaba con Simoen Rijm por una joven llamada Godelieve. Es una leyenda. Los documentos conservados hablan de un insulto, del honor familiar y de un juramento incumplido.
En mil trescientos cincuenta y dos, Simoen Rijm y Goswijn Rijm, hijos de una de las antiguas familias ricas de Gante, acusaron a Hendrik Alijn y Zeger Alijn de palabras humillantes. Los jueces de la ciudad convocaron a los adversarios y los obligaron a pactar una paz eterna. Hendrik negó la acusación, y Goswijn juró, en nombre propio y en el de su hermano, poner fin a la enemistad.
Dos años después, los Rijm incumplieron el juramento. Junto con sus cómplices, atacaron a Hendrik Alijn y Zeger Alijn durante un oficio en la iglesia de San Juan, actual catedral de San Bavón, y mataron a ambos hermanos y a su criado. Hendrik era entonces regidor, miembro del tribunal y del consejo de la ciudad. Por ello, los asesinos cometieron de inmediato dos graves crímenes: derramaron sangre en una iglesia y mataron a un magistrado municipal.
Simoen y Goswijn huyeron. Luis de Male, conde de Flandes, los declaró proscritos, y las casas que pertenecían a los Rijm fueron derribadas. Mientras se ocultaban del castigo, conservaron aun así suficientes recursos y contactos familiares para solicitar el perdón. El diecisiete de mayo de mil trescientos sesenta y uno, Simoen presentó una petición al conde. Al año siguiente, el conde aceptó perdonar a los hermanos con la condición de que realizaran peregrinaciones penitenciales y asignaran una renta permanente a un hospicio para personas necesitadas.
Los padres de los asesinados dieron un paso en respuesta: cedieron para el hospicio su casa y su terreno precisamente aquí, en Kraanlei. La carta fundacional, del veintitrés de julio de mil trescientos sesenta y tres, ordenaba construir un asilo y una capilla. La renta de los Rijm pagaba el mantenimiento, y el terreno de los Alijn le dio su dirección y su nombre. En las primeras ocho casitas de madera alojaron a mujeres necesitadas. Recibían vivienda y una asignación económica; una de las residentes distribuía los pagos, cuidaba la capilla y cerraba el portón.
Aquellas construcciones de madera ya no existen. Las actuales casitas encaladas y la capilla fueron levantadas durante las reconstrucciones del siglo dieciséis, y el número de viviendas alrededor del patio creció con el tiempo hasta dieciocho. La fecha sobre el arco señala el nacimiento del hospicio, no la edad de todos los muros visibles.
En mil novecientos sesenta y dos se trasladó aquí el Museo de Folclore. Ahora la Casa de Alijn reúne objetos, fotografías y películas sobre la vida cotidiana de los siglos veinte y veintiuno. Sobre la entrada del museo siguen nombrados los dos hermanos asesinados, y en una hornacina se alza Santa Catalina, patrona celestial de su madre, Catharina Zelverberghs, fundadora de la capilla.
Información práctica
La Casa de Alijn abre los lunes, martes, jueves y viernes de 09:00 a 17:00, y los fines de semana de 10:00 a 18:00; cierra los miércoles. La última entrada es 30 minutos antes del cierre.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Planifique la exposición del museo como una visita aparte. Si no puede entrar, no se demore en la entrada y observe desde la calle los detalles accesibles de la fachada.
