Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Dos figuras de bronce
- Doce postes de madera
- Nombres de pescadores en los postes
- Muelles de trabajo
La historia del lugar
Entre las embarcaciones de recreo se conservan muelles de trabajo, donde descargan las capturas de los barcos. Aquí rellenaron la costa hacia el mar, de modo que la dársena se extendió mucho más allá de los límites de la antigua South Bay. En los años de posguerra, una flota mayor fue tras la costosa langosta; para ella construyeron un dique de protección meridional y añadieron amarres y talleres. Antes, los pescadores del sur de Italia vivían durante años a bordo y enviaban sus ganancias a sus familias al otro lado del mar.
Junto al agua se alza el memorial The Jetty: dos figuras de bronce y doce postes de madera con seiscientos ocho nombres. Los escogieron de entre las licencias de pesca expedidas antes de mil novecientos cuarenta y siete. Son las personas por las que hubo que transformar South Bay en Fremantle Fishing Boat Harbour.
A finales del siglo diecinueve empezaron a llegar aquí pescadores experimentados de Capo d'Orlando, en Sicilia, y de Molfetta, en Apulia. Buscaban ingresos, y las familias solían quedarse en Italia. Los hombres vivían durante años directamente en los barcos, gastaban lo menos posible y enviaban a casa lo ahorrado. Su actividad se concentraba precisamente aquí: South Bay proporcionaba abrigo, y South Jetty permitía descargar y vender la captura. No había frigoríficos ni almacenes adecuados, así que el pescado debía venderse antes de que se echara a perder.
A comienzos del siglo veinte, los italianos constituían casi la mitad de los pescadores con licencia de Australia Occidental. En mil novecientos ocho construyeron para ellos, junto al muelle, un mercado y un rompeolas de madera. El rompeolas pronto se desmoronó y los barcos volvieron a quedarse sin un amarre seguro. Ya en mil novecientos siete habían prometido a los pescadores un dique de protección de piedra, pero los constructores no llegaron aquí hasta catorce años después. La obra terminó en mil novecientos veintitrés y, el verano siguiente, los funcionarios declararon oficialmente estas aguas Fremantle Fishing Boat Harbour.
Tras la Segunda Guerra Mundial llegaron aquí nuevas familias del sur de Europa. Al mismo tiempo, en Estados Unidos surgió demanda de colas congeladas de langosta de Australia Occidental. Los pescadores ampliaban la flota y se alejaban en busca de una captura más cara; las esposas y los hijos ya se instalaban en Fremantle, en vez de esperar el dinero al otro lado del mar. En mil novecientos cincuenta y cinco, la actividad daba trabajo a más de seiscientos pescadores. Para sus barcos construyeron un rompeolas meridional, muelles adicionales, talleres y puntos de recepción. Rellenaron la costa hacia el agua, por lo que la dársena actual es notablemente mayor que la antigua South Bay.
Estas familias marcaron su riesgo con un rito propio. Desde mil novecientos cuarenta y ocho, antes del comienzo de la temporada de la langosta, los pescadores y sus familiares van desde St Patrick's Basilica hasta la dársena y piden una buena captura y el regreso de los barcos. En la procesión llevan dos estatuas. La Madonna dei Martiri pertenece a la comunidad de originarios de Molfetta; la Madonna di Capo d'Orlando, a los sicilianos. Los dos grupos llegaron de distintos puertos italianos y cada uno conservó a su propia patrona, pero bendicen una sola flota en una sola dársena.
Aquí no se ha conservado nada del primer mercado, rompeolas y muelle. La mayoría de los lugares junto al agua los ocupan ahora embarcaciones de recreo y, cerca, funcionan restaurantes; sin embargo, los receptores siguen recibiendo langostas, sardinas, pulpos y pescado. Los antiguos pescadores permanecen junto a las embarcaciones actuales en forma de seiscientos ocho nombres en los postes de madera.
Información práctica
El paseo público está accesible sin entrada; la dársena sigue siendo una instalación de trabajo en funcionamiento.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No entres en las zonas donde trabajan las tripulaciones y mantente alejado de los aparejos y de la descarga. El memorial se observa mejor a pie, sin bloquear el acceso al muelle.
