Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Pabellón dorado
- Tronco del baniano
- Pozo antiguo
- Guru Granth Sahib
La historia del lugar
Aquí se alza la Gurudwara Sis Ganj Sahib. En mil seiscientos setenta y cinco, el noveno gurú sij, Guru Tegh Bahadur, antes de partir hacia Delhi, nombró sucesor a su hijo de nueve años, Gobind Rai. Así dispuso el futuro de la comunidad por si él no regresaba.
Los historiadores discuten la causa exacta de su enfrentamiento con el emperador Aurangzeb. La tradición sij, por la que surgió esta gurudwara, explica así la decisión del gurú. A Anandpur acudieron a verlo pandits de Cachemira, brahmanes eruditos encabezados por Kirpa Ram. Le pidieron que los protegiera de la conversión forzosa al islam bajo el gobernador Iftikhar Khan. Según este relato, Guru Tegh Bahadur propuso hacer depender el desenlace de él mismo: si el emperador lograba convertir al gurú sij, los demás lo seguirían; si el gurú resistía, la persecución debía cesar.
Guru Tegh Bahadur emprendió el camino y fue arrestado. Aquí se encontraba entonces la kotwali, la cárcel de la ciudad y la jefatura de policía de Shahjahanabad. Le exigieron al gurú que demostrara su santidad mediante un milagro o que aceptara el islam. Tres compañeros que habían llegado para apoyarlo también se negaron a abjurar: Bhai Mati Das, Bhai Dayal Das y Bhai Sati Das fueron ejecutados uno tras otro, con la esperanza de quebrar a Guru Tegh Bahadur. Él no accedió a ninguna de las exigencias. Por orden de Aurangzeb, fue decapitado aquí, bajo un baniano junto a la kotwali.
Tras la ejecución, pensaban descuartizar el cuerpo y exhibirlo. Lakhi Shah Vanjara, comerciante sij y contratista, logró sacarlo. Un funeral público habría delatado a Lakhi Shah, por lo que convirtió su propia casa en una pira funeraria: introdujo el cuerpo y prendió fuego al edificio junto con sus pertenencias.
La cabeza permaneció en otro lugar. Bhai Jaita, discípulo del gurú, la sacó del cerco y la llevó a Anandpur. Allí Gobind Rai, el mismo sucesor de nueve años, cremó la cabeza de su padre. Más tarde se convirtió en el décimo gurú sij: Guru Gobind Singh.
El santuario apareció en el lugar de la ejecución solo ciento ocho años después. En mil setecientos ochenta y tres, el comandante militar sij Baghel Singh obtuvo del emperador Shah Alam II el derecho a señalar los lugares de Delhi vinculados con los gurús y estableció aquí la primera gurudwara.
Ahora, bajo el pabellón dorado instalado directamente sobre el punto de la decapitación, se encuentra el Guru Granth Sahib, la escritura sagrada de los sijs. Ante él se leen y se cantan himnos; en el langar, el comedor comunitario gratuito, los voluntarios preparan comida gratuita para cualquier persona que llegue. En el interior se conservan el tronco del baniano bajo el cual, según la tradición, tuvo lugar la ejecución, y el antiguo pozo que Guru Tegh Bahadur utilizó durante su encarcelamiento. El nombre dice literalmente lo sucedido: «sis» significa «cabeza».
Información práctica
En la gurudwara, compórtese con calma, quítese los zapatos y cúbrase la cabeza conforme a las normas de la entrada. Durante el servicio, no ocupe los pasillos ni fotografíe a las personas sin permiso.
