Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Pinturas en los tramos de hormigón
- Curva del muro de tres planos
- Juntas entre los planos
La historia del lugar
A lo largo de 16th Street se extiende un muro de contención del ferrocarril. Los cruces y las curvas lo dividen en decenas de tramos independientes. Los murales aparecieron aquí de forma espontánea, hasta que, en dos mil doce, Chicago Urban Art Society y Pawn Works los reunieron en el programa Art in Public Places. Los comisarios Nick Marzullo y Seth Mooney invitaban a artistas de Chicago y de fuera a pintar el muro desde Halsted Street hasta Western Avenue. Así, el terraplén ferroviario recibió unas cincuenta obras nuevas.
El proyecto tenía poco dinero. La primera serie de pinturas salió adelante con unos diez mil dólares y pintura proporcionada por los fabricantes. Marzullo decía abiertamente que, con ese presupuesto, los artistas trabajaban en la práctica gratis, por lo que solo convenía invitar a quienes tuvieran ideas que los propios comisarios quisieran ver en aquel muro.
Entre los invitados estaba el artista belga ROA, conocido por sus enormes animales en blanco y negro. Entre Laflin Street y Ashland Avenue encontró un tramo donde la superficie de hormigón gira y se divide en tres planos. ROA construyó la imagen alrededor de esa curva: pintó una zarigüeya de unos seis metros de largo y dejó en medio una abertura con entrañas rojas. Desde un punto de vista habitual, el animal parecía cortado en dos. Desde un lugar elegido con precisión, las partes delantera y lejana del muro volvían a unir su cuerpo. Esta obra no podía trasladarse a una fachada lisa sin perder su planteamiento.
A menudo confundían la zarigüeya con una rata. Algunos vecinos decidieron que el gigantesco roedor muerto representaba Pilsen como un lugar sucio e infestado de ratas; las organizaciones del barrio recibieron quejas. Los organizadores respondían que era precisamente una zarigüeya, un animal habitual en Chicago. No retiraron la pintura: todavía en dos mil diecinueve ocupaba la misma curva, aunque ya había aparecido una inscripción ajena entre las partes del cuerpo.
Para dos mil veinte, la zarigüeya había sido cubierta con pintura. Los artistas Henry González y Antonio Hernández aplicaron una nueva composición sobre ese hormigón; entonces, en el borde solo quedaba una estrecha franja de la obra anterior. La propia curva de tres planos se conservó: la misma por la que ROA había elegido este tramo del muro.
Información práctica
Corredor urbano; es mejor recorrerlo de día y por aceras abiertas.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Camina por la acera accesible, presta atención al tráfico y no te acerques a las vías; algunas obras pueden haber cambiado o estar cubiertas.
