Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de granito gris
- Mirador saliente de dos plantas
- Muros de piedra
La historia del lugar
La fachada de granito gris y el mirador saliente de dos plantas delatan una gran casa urbana, no un pabellón de museo. Tras los muros de piedra hay ahora apartamentos privados, así que no se permite la entrada a los visitantes. En otro tiempo, esta vivienda albergó no solo a una familia, sino también los papeles, cartas, recortes de periódicos y apuntes de trabajo necesarios para las investigaciones periodísticas. El aspecto de la casa que se conserva desde la calle mantiene en su lugar el vínculo entre la vida privada y el trabajo público.
En mil novecientos diecinueve, Ida B. Wells-Barnett y su esposo Ferdinand Lee Barnett compraron esta casa de piedra de catorce habitaciones en Grand Boulevard, nombre que entonces recibía el actual tramo de Martin Luther King Jr. Drive. Ferdinand era abogado y editor; Ida, periodista que exigía que se investigaran los asesinatos de personas negras cometidos por turbas y que las justificaciones de los asesinos se comprobaran con los hechos. El matrimonio se mudó aquí con sus hijos: la gran casa era ante todo un hogar familiar.
La herramienta de trabajo de Wells eran recortes de periódicos, cartas de testigos, listas de personas fallecidas e informes propios. Viajaba a los lugares de los pogromos, pagaba los desplazamientos con dinero propio, donaciones y anticipos de periódicos, y después publicaba la información reunida en artículos y folletos. Por este trabajo ya había perdido su redacción y sus ingresos: en Memphis, una turba blanca destrozó la imprenta de su periódico y amenazó con matar a la periodista si regresaba. Wells se fue al Norte, pero continuó sus investigaciones. Guardaba en casa los papeles acumulados.
En mil novecientos veintitrés hubo aquí un incendio. Era ya el segundo incendio en la casa de Wells en ocho años; juntos, los dos incendios destruyeron casi todos sus papeles personales y profesionales. Se perdieron cartas, informes y folletos sobre los pogromos que había investigado. Más tarde, la búsqueda de ejemplares en archivos ajenos casi no dio resultados. Para una periodista acostumbrada a responder a una mentira conveniente con un documento, se quemaron las propias pruebas de años de trabajo.
Unos años después, los hijos se independizaron y la enorme casa resultó demasiado grande para los tres habitantes que quedaban. La familia se trasladó a un apartamento de cinco habitaciones, y Wells decidió dejar por escrito lo que ya no podía reconstruir a partir de su archivo. Escribió a mano el primer tercio de su autobiografía; dictó el resto a la secretaria de su hijo, el abogado Herman Barnett, y después revisó y corrigió el manuscrito. El libro no se publicó en vida de Wells. Tras la muerte de su madre, la hija menor, Alfreda Duster, ordenó el manuscrito, cotejó los materiales que sobrevivieron y trabajó durante muchos años para lograr su publicación. Crusade for Justice se publicó en mil novecientos setenta.
Ahora, tras la fachada de granito gris, hay apartamentos privados; no se puede entrar como si fuera un museo. La casa lleva el nombre de Ida B. Wells-Barnett porque vivió aquí con su familia y porque aquí se perdió la mayor parte de su archivo. Casi todos los papeles desaparecieron, pero el mirador saliente de dos plantas y los muros de piedra permanecen como la única residencia conservada en Chicago directamente vinculada con su vida.
Información práctica
Residencia privada; no abierta al público.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Esta es una residencia privada: permanezca en la acera pública, no entre en la propiedad ni fotografíe a los residentes.
