Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La torre blanca
- Cuatro esferas de reloj
- El pórtico de la iglesia
La historia del lugar
Hacia mil ochocientos treinta y siete, St. Michael's Episcopal Church empezó a utilizar el trabajo de Washington McLean Gadsden. Tenía unos trece años. Había nacido esclavizado y, al comenzar aquel servicio, no podía disponer por sí mismo ni de su trabajo ni de la paga por él. Su tarea pasó a ser las ocho campanas de la torre blanca sobre el cruce de Broad Street y Meeting Street.
La iglesia abrió aquí en mil setecientos sesenta y uno. La Asamblea Provincial dividió la abarrotada St. Philip's Church: los habitantes al sur de Broad Street fueron adscritos a la nueva St. Michael's Episcopal Church. En la torre instalaron un reloj inglés y campanas, y la ciudad contrató a un guardián oficial del tiempo. Los habitantes de la ciudad ajustaban sus relojes por estas cuatro esferas; los cuartos de hora se señalaban con toques de campana.
Por la noche, el mismo conjunto regulaba el desplazamiento de las personas. Las «primeras campanas» advertían del comienzo de la guardia nocturna: a las siete en invierno y a las ocho en verano. Las «últimas» sonaban, respectivamente, a las nueve y a las diez. Después de ellas, una persona negra residente en Charleston solo podía permanecer en la calle con un salvoconducto escrito. Para la mayoría se trataba de personas esclavizadas: sin el documento podían detenerlas como infractoras del toque de queda. En los años en que Gadsden prestó servicio en la torre, las campanas comunicaban a los habitantes blancos de la ciudad la hora de una visita o del final de la jornada laboral, y a él y a otras personas negras, el límite del movimiento permitido.
En junio de mil ochocientos sesenta y dos, la parroquia retiró las campanas y las envió a Columbia. Entonces se fundían otras campanas de iglesia para convertirlas en cañones; estas se dejaron almacenadas en un cobertizo. Durante el incendio de Columbia de mil ochocientos sesenta y cinco, se agrietaron y se fundieron parcialmente. Después de la guerra, los administradores de la iglesia reunieron el metal y lo enviaron a la Whitechapel Bell Foundry de Londres, donde se había fabricado el primer conjunto. Los fragmentos se mezclaron con metal nuevo y se fundieron de nuevo ocho campanas.
Regresaron a Charleston ya después de la abolición de la esclavitud. Los artesanos locales instalaron incorrectamente el armazón de madera: las pesadas campanas no podían balancearse. Gadsden continuó su servicio como hombre libre y pasó al clavier, un teclado de madera un piso más abajo, conectado mediante varillas a los badajos de las campanas inmóviles. Un solo campanero podía entonces interpretar una melodía con ocho notas.
Gadsden trabajó aquí sesenta y un años. En mil ochocientos noventa y ocho, dimitió por enfermedad. Los administradores de la iglesia le asignaron una pensión de cinco dólares cada tres meses. Diez meses después murió.
El clavier de Gadsden se conserva en la torre, aunque ya no se utiliza. En mil novecientos noventa y tres, los artesanos de Whitechapel instalaron el armazón correcto, y ahora ocho campaneros vuelven a balancear ocho campanas antes de los servicios y en ocasiones especiales. La más pesada lleva el nombre de Michael; en su bronce hay metal del conjunto que en otro tiempo marcaba la última hora que Gadsden tenía permitida en las calles de su propia ciudad.
Información práctica
Iglesia y cementerio de la iglesia lun-jue 09:00-16:00; vie-sáb cerrados; posibles cierres por eventos.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La fachada y la torre se observan cómodamente desde el exterior; el banco y la marca de proyectil solo están accesibles al entrar con permiso en la iglesia.
