Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Pórtico blanco del Charleston County Courthouse
- Edificio de Charleston City Hall
- United States Post Office and Courthouse
- Torre de St. Michael's Episcopal Church
La historia del lugar
En el cruce de Broad Street y Meeting Street convergen Charleston City Hall, el tribunal estatal, las instituciones federales y la torre de St. Michael's Episcopal Church; el pórtico blanco del Charleston County Courthouse es el más visible entre ellos. Las autoridades municipales reservaron este punto para instituciones públicas ya en el primer plano de Charleston, y el actual tribunal ocupó el solar del antiguo capitolio colonial. En su interior siguen funcionando hoy las instituciones del condado, por lo que aquí aún conviven la autoridad secular y la eclesiástica.
En febrero de mil ochocientos veintiuno, en el edificio blanco de la esquina de Broad Street, se examinó el caso de Catherine, una mujer esclavizada que exigía que se reconociera que ya era libre. Sesionaba la Court of Equity: así se llamaba un tribunal sin jurado en el que el canciller, es decir, el juez, podía valorar las circunstancias del caso y conceder una reparación equitativa.
Este cruce de Broad Street y Meeting Street se llama «Four Corners of Law». En una esquina está Charleston City Hall; en otra, el Charleston County Courthouse, donde se aplican las leyes estatales; enfrente, el United States Post Office and Courthouse; y la cuarta esquina la ocupa St. Michael's Episcopal Church, incluida en este esquema como parte del derecho eclesiástico. El centro cívico se proyectó aquí ya en el primer plano de la ciudad. El edificio del Charleston County Courthouse se levantó en el emplazamiento del capitolio colonial y se terminó de reconstruir en mil setecientos noventa y dos. Allí se oyó el caso de Catherine.
Hacia mil ochocientos doce, sus antiguos propietarios vendieron a Catherine al comerciante Antoine Plumet por trescientos dólares, aunque en el tribunal su valor se estimaba en al menos ochocientos. La concesión era una condición del acuerdo: Plumet prometió liberar a Catherine cuando ella le devolviera los trescientos dólares pagados.
Catherine ganaba dinero fuera de la casa de Plumet y le entregaba sus ingresos. Los documentos no dicen a qué se dedicaba exactamente. Más tarde, los testigos confirmaron que había pagado la suma completa. Plumet se lo reconoció a la antigua propietaria de Catherine, pero exigió además intereses. Catherine siguió trabajando; según los testimonios, el dinero que había aportado ya habría bastado para dos pagos de ese tipo. Aun así, Plumet no formalizó la liberación.
Tras su muerte, en mil ochocientos dieciséis, Catherine dejó de entregar sus ganancias al administrador de la herencia y vivió de forma independiente durante unos dos años. Después llegó a Charleston el heredero Pierre Brisson. No encontró ningún contrato escrito de liberación, localizó a Catherine, la devolvió a la condición de esclavitud y la vendió a un panadero por seiscientos cincuenta dólares.
Para acudir al tribunal, Catherine tuvo que encontrar primero a un representante blanco: la ley no le permitía llevar un caso así en su propio nombre. El joven abogado Isaac Edward Holmes aceptó ser su tutor oficial; en este caso, eso significaba hablar por ella ante los jueces. Sostenía que Catherine no pedía que le regalaran la libertad, sino que le devolvieran una libertad ya pagada.
Brisson no respondió a la demanda durante casi un año. Mientras el caso esperaba audiencia, los legisladores de Carolina del Sur prohibieron la liberación privada de personas esclavizadas: desde entonces se requería una ley individual para cada persona. Ante el canciller Henry William DeSaussure, los testigos confirmaron tanto el acuerdo como el pago del dinero. El juez admitió que Plumet pudo haber engañado a Catherine y calificó su situación de extremadamente dura. Pero Plumet no había formalizado los documentos de liberación y, sin ellos, DeSaussure se negó a reconocer a Catherine como libre y cerró el caso.
Después Holmes acudió a la asamblea legislativa. El comité aceptó que Catherine y varias personas más habían cumplido sus contratos antes de que se introdujera la prohibición, pero el proyecto de ley preparado se aplazó y nunca se aprobó. Catherine siguió siendo propiedad de otras personas. Las escrituras de compraventa conservadas muestran que, entre mil ochocientos veintitrés y mil ochocientos veinticinco, fue vendida y rescatada de nuevo otras cuatro veces; no hay testimonio fiable sobre su destino posterior.
Detrás del actual pórtico blanco siguen funcionando el tribunal y las instituciones del condado. Precisamente aquí DeSaussure dejó constancia de que Catherine había ganado el precio acordado y podía mantenerse por sí misma, y la dejó registrada como propiedad de otras personas.
Información práctica
Cruce urbano concurrido; obsérvelo desde la acera a cualquier hora razonable de luz diurna.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Escuche desde la acera sin bloquear los pasos de peatones; todos los puntos de referencia principales son visibles desde el cruce.
