Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Pabellón de exposiciones elevado
- Columnas cilíndricas
- Espacio abierto bajo el edificio
La historia del lugar
En el año dos mil, el alcalde de Charleston, Joseph P. Riley, Jr., propuso crear un museo que contara la historia de los afroamericanos sin las habituales omisiones de la ciudad. Riley tuvo que buscar financiación, reunir a los patronos y convencer a los vecinos; durante casi catorce años se reservó para el museo un solar vacío frente al acuario, a una manzana de aquí.
El arquitecto Henry Cobb propuso trasladar el proyecto. Riley lo invitó a repensar el edificio, y Cobb voló a Charleston por cuenta propia. Tras inspeccionar el solar previsto, llevó al alcalde hasta el río y dijo que el museo debía situarse junto al agua. Cobb condicionó su participación en el proyecto a la elección del lugar adecuado.
Para entonces, Robert Macdonald, antiguo director del Museo de la Ciudad de Nueva York, se había instalado cerca y se dedicaba a la historia del terreno alrededor del acuario. A partir de antiguos planos y documentos, reconstruyó los límites de Gadsden's Wharf, un enorme muelle que existía aquí desde el siglo dieciocho. En los últimos años de la trata transatlántica de esclavos legal, trajeron aquí a decenas de miles de africanos. Los cautivos eran retenidos en almacenes hasta su venta y luego separados y enviados a plantaciones de Carolina del Sur y otros estados.
El terreno propuesto por Cobb había pertenecido antes a la ciudad, pero ya habían logrado venderlo para construir un restaurante. En dos mil catorce, Riley convenció a la ciudad de recomprar el solar por tres millones y medio de dólares. Después de eso, el arqueólogo Eric Poplin y su equipo abrieron aquí tres zanjas de sondeo. Su investigación anterior no había encontrado restos lo bastante importantes; sin embargo, esta vez los arqueólogos buscaron en otros lugares y formularon otras preguntas.
Bajo rellenos posteriores encontraron estructuras de madera con las que los constructores de Gadsden's Wharf reforzaban la tierra ganada al agua. Al sur del futuro museo apareció el suelo de ladrillo de un almacén de finales del siglo dieciocho; los planos históricos mostraban que el edificio se prolongaba hasta el solar del museo. Los investigadores obtuvieron una confirmación material de que los cautivos africanos fueron retenidos precisamente en esta parte del muelle antes de su venta.
Después del hallazgo, Cobb diseñó un largo pabellón de exposiciones de una sola planta, elevado trece pies, casi cuatro metros. Lo sostienen dieciocho columnas cilíndricas. La sala de exposiciones no ocupó el nivel histórico del suelo: bajo ella quedó un espacio abierto, donde el arquitecto paisajista Walter Hood señaló la antigua línea del muelle y la ubicación del almacén.
El museo abrió el veintisiete de junio de dos mil veintitrés, veintitrés años después de la propuesta de Riley. En las galerías, los comisarios llevan el relato desde las sociedades africanas y la trata transatlántica de personas hasta la historia del Charleston negro, la cultura gullah geechee y la vida de la diáspora africana. La palabra «internacional» del nombre apunta a esta geografía: los destinos de las personas vinculan África, ambas orillas del océano Atlántico y las comunidades de sus descendientes.
Aquí también funciona el Centro de Historia Familiar. Sus empleados enseñan a buscar antepasados entre documentos sobre habitantes negros esclavizados y libres, orientan a las personas hacia los archivos y reúnen materiales familiares. El centro conserva la mayor colección fuera de los Archivos Nacionales de Estados Unidos de documentos sobre las unidades negras del Ejército de la Unión de la época de la Guerra Civil.
El museo que se pensaba construir en otra manzana se alza ahora sobre el terreno por el que Riley devolvió a la ciudad la tierra vendida. Las exposiciones están arriba; abajo permanece la superficie del antiguo muelle a la que Cobb llevó una vez al alcalde.
Información práctica
Martes—domingo 10:00—17:00, última entrada 16:00; lunes cerrado. Las entradas se venden con horario asignado.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El sentido de la parada se entiende también desde fuera; para las exposiciones interiores hay que planificar por separado la visita al museo.
