Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada de piedra blanca
- Ventanas apuntadas
- Torrecillas y pináculos
- Alta cubierta
La historia del lugar
La piedra blanca, las ventanas apuntadas, las torrecillas y la cubierta empinada componen una silueta gótica, como si la fachada llevara mucho tiempo entre las casas medievales de Brujas. Tras la envoltura antigua se ocultan cerchas de hierro y tirantes metálicos: un aspecto familiar para la ciudad se unió a la técnica constructiva de entonces. Primero se terminó el centro del edificio y el ala derecha; el extremo izquierdo esperó su momento hasta la Primera Guerra Mundial y se completó después de ella. Aquí se reunían representantes de toda Flandes Occidental, y ahora la antigua sala acoge conferencias, reuniones y recepciones.
En la noche del veinte de febrero de mil ochocientos setenta y ocho ardió la casa donde se reunía el Consejo Provincial de Flandes Occidental. El Consejo Provincial era una asamblea que tomaba decisiones para toda la provincia, no solo para Brujas. Hasta mediados del siglo diecinueve no tuvo sala propia: los consejeros se reunían en el Ayuntamiento de Brujas. Después, la provincia compró en el Markt la casa De Broc y habilitó una sala en el patio. La parcela lindaba con la residencia oficial del gobernador, en el Burg vecino. Así, las instituciones provinciales quedaron entre las dos plazas antes incluso de que apareciera la fachada actual.
La casa incendiada formaba parte de un largo conjunto claro, con fachadas clásicas. Los dirigentes católicos de la provincia la consideraban desde hacía tiempo impropia del antiguo centro de Brujas. Tras el incendio, los miembros de la junta ejecutiva decidieron no reconstruir la antigua casa. Propusieron reedificar todo el lado de la plaza y situar, junto al consejo, una oficina de correos y la administración de carreteras y puentes. Esta última decisión aportó al proyecto fondos del estatal Ministerio de Obras Públicas.
En mil ochocientos ochenta, el gobernador Théodore Heyvaert encargó el proyecto a dos personas. Louis Delacenserie ejercía como arquitecto municipal de Brujas: recibía un sueldo por construir y transformar edificios municipales. René Buyck desempeñaba temporalmente las funciones de arquitecto de la provincia. Se les exigía una institución moderna, parecida a una construcción de Brujas del siglo quince.
La primera comisión evaluadora decidió que su proyecto no parecía lo bastante propio de Brujas: a la fachada le faltaban líneas verticales. La Comisión Real de Monumentos formuló una objeción casi opuesta. Sus miembros exigieron simplificar la decoración, dijeron que la enorme ventana de la sala de reuniones se parecía demasiado a la de una iglesia y, en general, consideraron equivocada la propia idea de construir un edificio nuevo en estilo antiguo. Delacenserie y Buyck rehacieron los planos varias veces, pero conservaron el gótico elegido. La comisión no dio su aprobación definitiva hasta marzo de mil ochocientos ochenta y seis.
La fachada de piedra blanca que vemos ante nosotros se convirtió en una repetición simplificada del Ayuntamiento de Brujas: las ventanas apuntadas, las torrecillas, los pináculos y la alta cubierta debían hacer que pareciera una parte familiar de la ciudad antigua. Detrás de ellos, los arquitectos ocultaron cerchas y tirantes de hierro. Aun así, el dinero no alcanzó. Primero levantaron la parte central y el ala derecha; los consejeros empezaron a reunirse allí en mil ochocientos noventa y dos, cuando el edificio todavía permanecía inacabado.
El ala izquierda comenzó a construirse solo en mil novecientos catorce. Después, la Primera Guerra Mundial detuvo las obras, y el extremo de la fachada se terminó en mil novecientos veintiuno. Delacenserie murió doce años antes. En el interior, en las ménsulas de la bóveda estrellada de la escalera principal, los escultores representaron a quienes promovieron la construcción y la levantaron: el gobernador, los dos arquitectos, los ingenieros, los contratistas y los propios escultores. Entre ellos quedó también el rostro de piedra de Delacenserie.
El Consejo Provincial se reunió aquí hasta mil novecientos noventa y nueve; después se trasladó a un complejo moderno. Tras la restauración, el edificio se abrió a todos en dos mil veinticuatro. En la antigua sala del consejo se celebran ahora conferencias, reuniones y recepciones, y bajo su escalera siguen reunidos los retratos de las personas que tuvieron que discutir durante seis años sobre hasta qué punto debía parecer antigua su nueva institución.
Información práctica
La fachada es accesible desde la plaza; el acceso al interior depende del programa del Palacio Provincial.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La fachada se aprecia bien desde la plaza; compruebe por separado la posibilidad de visitar los espacios interiores.
