Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Pasaje de ladrillo
- Torres circulares
- Almenas sobre la puerta
- Pasos laterales
La historia del lugar
Las torres circulares, las almenas y los pasos laterales componen una fachada de fortaleza, aunque la muralla urbana que las rodeaba desapareció hace mucho. El aspecto actual de la puerta surgió en el siglo decimonoveno, cuando el pasaje de ladrillo fue redecorado siguiendo el modelo de una antigua puerta urbana. En el interior funciona ahora el Museo della Madonna di San Luca, y a través de este estrecho pasaje la ciudad sigue conectada con el camino hacia la colina de la Guardia.
El pasaje de ladrillo con torres circulares ocupa el lugar de una puerta construida en la muralla urbana en el siglo decimotercero. El nombre es más antiguo que la propia puerta: la zona ya se llamaba Saragozza en el año mil ciento dieciocho. Lo más probable es que el nombre boloñés esté vinculado a la Zaragoza española, pero los historiadores no saben si lo trajeron emigrantes de allí o si llegó a través de vínculos comerciales y culturales.
En la primavera de mil cuatrocientos treinta y tres, unas lluvias incesantes amenazaban con arruinar la cosecha. Para los campesinos, aquello significaba perder con qué alimentar a sus familias y pagar a los terratenientes; para la ciudad, la llegada del hambre. Grazioso Accarisi, jurista y miembro del Consiglio degli Anziani, que entonces gobernaba Bolonia, propuso recurrir a la Madonna di San Luca, un icono de la Virgen con el Niño conservado en la colina de la Guardia. Pretendía que la llevaran a la ciudad, del mismo modo que los florentinos llevaban su icono venerado durante las calamidades.
El consejo aceptó y encargó el traslado a la Confraternita di Santa Maria della Morte. El sombrío nombre pertenecía a unos laicos que atendían a los moribundos y enterraban a quienes ya no tenían a nadie que pudiera cuidar de ellos. Los hermanos subieron la colina bajo la lluvia, tomaron el icono y lo llevaron cuesta abajo. Para cuando regresaron, las puertas de la ciudad ya estaban cerradas. Los portadores tuvieron que pasar la noche en un monasterio situado justo después de Porta Saragozza; hoy se alza en su lugar la Chiesa di San Giuseppe.
Al amanecer del cinco de julio, pasaron con el icono precisamente por este pasaje. Según la tradición eclesiástica, en ese momento se abrieron las nubes y apareció el sol. El propio traslado y la iniciativa de Accarisi están confirmados por testimonios históricos; la relación entre el despejamiento del cielo y la aparición del icono pertenece al relato del milagro.
Llevaron el icono por la ciudad durante tres días y luego lo devolvieron a la colina. El Consiglio degli Anziani hizo el voto de repetir la procesión cada año. En mil cuatrocientos setenta y seis, el gobernante de Bolonia Giovanni II Bentivoglio la trasladó de julio a los días previos a la Ascensión: en julio, los habitantes de las aldeas cercanas estaban ocupados con la siega y no podían abandonar los campos. Así, una decisión tomada por temor a perder la cosecha se conservó en el calendario con una modificación pensada para quienes recogían esa cosecha.
En mil seiscientos setenta y cuatro, los habitantes comenzaron a construir un camino cubierto hasta el Santuario della Madonna di San Luca, para que los portadores y los fieles que acompañaban el icono pudieran pasar bajo techo. Después de eso, el recorrido anual quedó definitivamente fijado por Porta Saragozza, y abandonaron la antigua ruta a través de Porta Sant'Isaia. En mil ochocientos cincuenta y ocho, un grupo de ciudadanos pagó la reconstrucción de la puerta expresamente para la entrada solemne del icono. Enrico Brunetti Rodati y Giuseppe Mengoni, que concluyó la obra de Rodati, añadieron torres circulares, almenas y pasos laterales. El actual aspecto medieval es una decoración del siglo decimonoveno para una procesión que entonces ya tenía más de cuatro siglos.
Ahora, en el interior se encuentra el Museo della Madonna di San Luca. La muralla urbana que la rodeaba ha desaparecido; el pasaje junto al que los portadores esperaron el amanecer en mil cuatrocientos treinta y tres vuelve a recibir una vez al año el mismo icono.
Información práctica
El paso bajo la puerta está abierto las veinticuatro horas; el museo interior tiene un horario independiente.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe la puerta desde un lado que no obstaculice el paso ni el tráfico de la calle. Aquí conviene localizar primero con la mirada la dirección del pórtico y solo después activar el relato.
