Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Lanchas de pasajeros
- Casas junto al agua
- Puente peatonal
La historia del lugar
Más al este de Ban Khrua, los excavadores abrieron más de cincuenta kilómetros de cauce, y el agua junto a la orilla se convirtió en el acceso urbano a esta nueva vía fluvial. A las cuadrillas chinas se les pagaba por los tramos terminados, incluida la excavación del terreno y la limpieza de tocones; junto a ellas trabajaban personas reasentadas procedentes de distintas tierras de Siam. El canal se proyectó para embarcaciones con carga pesada, y las actuales casas, el puente y las embarcaciones de pasajeros siguen alineados a lo largo de este antiguo corredor.
Junto a Ban Khrua, las lanchas de pasajeros entran casi hasta el centro de Bangkok por una estrecha franja de agua entre las casas. No hacen falta carreteras para esta ruta: el canal se extiende hacia el este hasta Bang Kapi y más allá, y por el oeste está conectado con el antiguo canal Mahanak, que lleva hasta el foso de la ciudad. Precisamente junto a Ban Khrua, las dos vías fluviales forman una sola línea.
Esta línea se construyó durante la Guerra siamesa-vietnamita, una larga lucha entre Siam y Vietnam por el control de Camboya. Los ejércitos avanzaban muy hacia el este, pero los soldados necesitaban arroz, armas y pólvora. Transportarlo todo por tierra a través de la llanura era lento. En mil ochocientos treinta y siete, el rey siamés Rama III ordenó prolongar la vía de agua existente hasta el río Bang Pakong, desde donde se abría una ruta hacia las provincias orientales y la frontera camboyana.
Las obras estuvieron dirigidas por el funcionario de la corte That Bunnag. Su tarea era contratar excavadores y conseguir un canal por el que pudieran pasar embarcaciones cargadas. A las cuadrillas chinas se les pagaba por cada tramo terminado: setenta baht por cada cuarenta metros. Esta suma incluía la excavación de tierra y el desarraigo de tocones. Junto a los chinos contratados trabajaban personas que las campañas anteriores habían llevado a Siam desde tierras jemeres, malayas, laosianas y mon; los cham también participaron en la apertura de la ruta.
En algo más de cuatro años, los trabajadores excavaron más de cincuenta kilómetros desde Hua Mak hasta Bang Khanak. La obra documentada comenzaba mucho más al este de Ban Khrua: el agua ante ustedes era el acceso occidental al nuevo canal. Pero era precisamente por este tramo por donde las embarcaciones de la capital salían a la ruta excavada. A finales de mil ochocientos cuarenta, ya se podían transportar por ella personas y cargamentos militares.
Después de la guerra, los barqueros llevaron por la misma ruta arroz y azúcar de los campos orientales. Parte de las familias reasentadas recibió tierras a lo largo del agua y se dedicó a la agricultura; las familias cham de Ban Khrua permanecieron junto al extremo urbano de la ruta. Así, la vía militar adquirió usuarios habituales y permanentes antes de que desapareciera la necesidad de los transportes militares.
La crónica aporta otro detalle: al concluir las obras, los habitantes corrientes de la ciudad ya llamaban al canal Saen Saep, pero no explica el origen del nombre. El relato de las «cien mil picaduras» de los mosquitos locales sigue siendo una interpretación popular. Otra versión deriva el nombre de palabras jemeres con el significado de agua dulce; está relacionada con el habla jemer y cham de las personas que vivían a lo largo de la ruta, pero tampoco puede considerarse probada.
Hoy, el nombre Saen Saep se ha extendido también a la ruta de pasajeros situada al oeste de la obra histórica. Las embarcaciones junto a Ban Khrua pasan por esa misma unión: en una dirección está el antiguo canal Mahanak y, en la otra, el canal que That Bunnag y las cuadrillas que contrató prolongaron hasta la ruta hacia el este.
Información práctica
La orilla del canal está abierta como espacio urbano; las embarcaciones suelen circular lun–vie 06:00–20:00, sáb 06:00–19:00, dom 07:00–18:00.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Manténgase alejado del borde y tenga en cuenta las olas y las salpicaduras de las embarcaciones que pasan.
