Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Base cuadrada del templo
- Gruesos muros de ladrillo
- Entrada oriental
- Bases de los santuarios laterales
La historia del lugar
Los gruesos muros de ladrillo delinean el cuadrado del antiguo templo, y el pasaje oriental conducía en otro tiempo a su espacio principal. Por tres lados se adosaban a esta base santuarios independientes; una fábrica tan pesada estaba concebida para sostener un edificio alto sobre ella. Los detalles arquitectónicos sitúan los cimientos en la época Gupta, entre los siglos cuarto y sexto. De todo el templo quedan los muros, la entrada y los bajos contornos de las estancias laterales.
De diciembre de mil novecientos cuatro a abril de mil novecientos cinco, Friedrich Oscar Oertel llevó aquí a unos doscientos excavadores. La arqueología no le daba de comer: Oertel cobraba su sueldo como ingeniero del Departamento de Obras Públicas, que construía carreteras y edificios estatales. Las excavaciones eran su propio proyecto. Obtuvo permiso del director del Servicio Arqueológico de la India, John Marshall, consiguió financiación estatal y comenzó a despejar el terreno, del que hasta hacía poco se sacaban ladrillos y piedra para puentes, el ferrocarril y casas nuevas.
Los trabajadores descubrieron la base cuadrada de un gran templo cuya entrada miraba al este. Cada lado medía unos veinte metros y medio, y los muros alcanzaban tres metros de espesor. Al norte, al oeste y al sur del templo se adosaban santuarios independientes. Una fábrica así podía sostener una superestructura muy alta. Oertel llamó a la construcción Santuario Principal. No encontró en estos muros inscripciones con su antiguo nombre.
Al terminar la temporada, Oertel fue trasladado a Agra y Marshall continuó las excavaciones. En la primavera de mil novecientos siete, investigó el terreno al oeste del santuario y levantó un sello con el nombre del monje Kirtti. La inscripción informaba de que Kirtti había donado una lámpara a Mulagandhakuti, la «celda fragante original». Gandhakuti era el nombre de una estancia especial destinada a Buda o a su imagen de culto. El pequeño donativo de Kirtti conservó el nombre del edificio, pero el sello se hallaba aparte y no indicaba que se refiriera precisamente a estos muros.
La segunda pista la dejó Xuanzang, el monje chino que viajó a India en busca de manuscritos y enseñanzas budistas. Hacia el año seiscientos treinta y cinco encontró en Sarnath a mil quinientos monjes y describió un enorme templo sobre una base de piedra. En los muros de ladrillo había nichos con imágenes doradas; dentro se sentaba Buda, con las manos unidas en el gesto de la predicación. Xuanzang calculó que el templo superaba los sesenta metros de altura.
Escribió sus recuerdos después de regresar a China. No incluían un plano de Sarnath. Pero los arqueólogos relacionaron su templo alto con la mayor base cuadrada de las excavaciones, añadieron el sello hallado por Marshall y dieron al Santuario Principal el nombre de Mulagandhakuti.
El arqueólogo indio Daya Ram Sahni, que elaboró la primera guía detallada de las excavaciones, fue más lejos: relacionó estos muros con el lugar donde Buda meditó y después con el lugar de su primer sermón. Las excavaciones no demostraron eso. Los detalles arquitectónicos permiten atribuir la base a la época Gupta, es decir, a los siglos cuarto a sexto, muchos siglos después de la vida de Buda.
Del templo que vio Xuanzang no quedan ni la alta torre ni las figuras doradas. Se conservan los gruesos muros, la entrada oriental, las bases de los tres santuarios laterales y una placa con el nombre que los arqueólogos fijaron a estos ladrillos basándose en el sello del monje Kirtti y en los recuerdos del peregrino chino. Entre las ruinas no se puede determinar el lugar exacto donde se sentó el propio Buda.
Información práctica
Las ruinas al aire libre del ASI tienen un acceso regulado al monumento; las normas para pasar por las puertas y adquirir entradas ese mismo día deben confirmarse en el lugar.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Miren las ruinas desde los senderos y prolonguen mentalmente los muros hacia arriba: el nivel actual muestra solo la base del antiguo edificio. No suban a la fábrica para conseguir una mejor vista.
