Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Explanada abierta
- Ayuntamiento
- Mezquita de la Kasbah
- Fachadas de los ministerios
La historia del lugar
Hoy, a la plaza de la Kasbah dan el ayuntamiento, los ministerios y Dar El Bey (Palacio del Gobierno). Están juntos porque las instituciones estatales ocupan esta colina desde hace muchos siglos. «Kasbah» significa en árabe ciudadela fortificada. Allí donde ahora se extiende la plaza abierta se alzaban sus murallas, palacios, cuarteles y depósitos de pólvora.
En mil setecientos cincuenta y dos, Younes Bey, hijo mayor del gobernante de Túnez Ali I Pasha, tomó la ciudadela. Younes mandaba las tropas y gozaba de tal apoyo entre los soldados que su padre empezó a temer por su trono. Ali I Pasha pensaba enviar a su hijo al exilio o ponerlo bajo arresto. Para Younes, eso significaba perder tanto su posición como toda posibilidad de llegar algún día a ser gobernante.
Younes fue el primero en pasar a la acción. Salió en secreto del Palacio de Bardo, irrumpió en la Kasbah y logró que las autoridades de la ciudad lo reconocieran como bey. Tenía las murallas de la fortaleza y una guarnición fiel. Pero Ali I Pasha había sacado de antemano de la ciudadela lo esencial: durante varios días, hombres en carretas trasladaron la reserva de pólvora a Bardo.
Younes envió un barco a Malta. Regresó con un costoso cargamento de pólvora que, aun así, no bastaba. Los cónsules extranjeros se negaron a vender más. El intento de organizar la fabricación de pólvora dentro de la fortaleza fracasó. El cronista relata que, cuando los soldados exigieron munición, Younes les ordenó combatir con yataganes, sables cortos. Los soldados decidieron que su comandante los había traicionado y empezaron a buscar salvación en la huida.
El asedio duró veinticinco días. Por la noche, Younes abandonó la Kasbah junto con unos pocos partidarios supervivientes. Sus compañeros fueron perseguidos y asesinados, las tropas de Ali I Pasha saquearon la ciudad y el propio gobernante conservó el trono. Younes llegó a Constantina y murió allí en el exilio dieciséis años después.
En mil novecientos sesenta y nueve, los arqueólogos investigaron el terreno de la actual explanada. Bajo los restos de un cuartel posterior encontraron hornos, hendiduras en la mampostería y rastros de azufre: el equipo de antiguos talleres de pólvora. Sobre el suelo, de la ciudadela medieval se conserva la mezquita de la Kasbah. Ya no quedan las murallas tras las que Younes esperaba la pólvora.
Información práctica
Plaza abierta, accesible para su observación exterior durante todo el día.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Elija un lugar en el borde de la plaza que no obstaculice el paso ni el trabajo de las instituciones; si hay restricciones temporales, obsérvela desde el lado accesible.
