Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Catedral de Borís y Gleb, de cinco cúpulas
- Iglesia de la Presentación
- Murallas del monasterio
- Alta orilla de la Tvertsá
La historia del lugar
Junto a la ruta fluvial y cerca de una ciudad fortificada, en la alta orilla de la Tvertsá, se mantenía una comunidad monástica donde un viajero podía recibir refugio y después quedarse en la comunidad de monjes. Sus muros y templos se alzan en una colina sobre el río; la actual catedral de cinco cúpulas fue levantada a finales del siglo dieciocho en el lugar de una iglesia anterior. En la Iglesia de la Presentación se guarda una partícula de las reliquias que regresó al monasterio tras una larga ausencia de las reliquias.
Según la tradición del monasterio, Efrem llegó a la Tvertsá con la cabeza cortada de su hermano. Al parecer, conservó aquella cabeza hasta su muerte y ordenó que la colocaran en su propia tumba. Así comienza la historia de la que surgió el nombre del Monasterio de Borís y Gleb.
Efrem servía como caballerizo del príncipe Borís: se ocupaba de sus caballos, vivía al servicio del príncipe y pertenecía a su corte. Gueorgui, hermano de Efrem, formaba parte de la mesnada de Borís. El propio Borís y su hermano Gleb eran hijos del príncipe Vladímir. Tras la muerte de su padre, podían impedir que su medio hermano Sviatopolk lograra la primacía entre los príncipes. Las vidas hagiográficas rusas antiguas atribuyen a Sviatopolk la orden de matar a ambos.
Cuando los asesinos fueron a buscar a Borís, Gueorgui cubrió al príncipe con su propio cuerpo. El miembro de la mesnada llevaba al cuello una grivna de oro, un pesado aro que había recibido del príncipe como muestra de cercanía y recompensa por su servicio. No lograron quitársela al muerto y cortaron la cabeza a Gueorgui. Borís murió junto con él. A Gleb lo mataron más tarde. Ambos príncipes se negaron a iniciar una guerra fratricida y, tras su canonización, se convirtieron en portadores de la pasión: santos que aceptaron la muerte sin responder con violencia.
Efrem estaba ausente durante el ataque. Al regresar, encontró la cabeza de Gueorgui, pero el cuerpo ya no estaba. En un solo día perdió a su hermano, a su príncipe, su ocupación y toda la corte de la que dependía su posición. Efrem abandonó su antiguo servicio y se fue a Torzhok. Primero estableció cerca una casa de acogida: daba cobijo a los viajeros y cuidaba a los enfermos. Después se trasladó a esta colina junto a la Tvertsá, reunió monjes y construyó una iglesia.
Este lugar se encontraba junto a una ciudad fortificada y una ruta fluvial por la que pasaban personas y mercancías a través de Torzhok. La comunidad monástica continuó la labor que Efrem había iniciado en la casa de acogida: aquí se podía llegar desde el camino, recibir refugio y quedarse en la comunidad monástica. Tras su muerte, el propio Efrem fue enterrado aquí. Según su vida, también colocaron en su tumba la cabeza de Gueorgui.
Con el nombre, todo es un poco más complejo que la fecha de fundación habitual. El oficio más antiguo conservado dedicado a Efrem dice que levantó una iglesia de Román y David. Borís recibió en el bautismo el nombre de Román, y Gleb el de David. Los investigadores suponen que, tras la canonización de los hermanos muertos, la iglesia empezó a llamarse por sus nombres habituales, Borís y Gleb, y que, a continuación, toda la comunidad pasó a llamarse de Borís y Gleb por el templo.
Los detalles personales de esta historia solo se consignaron a finales del siglo dieciséis, aproximadamente cinco siglos después de la supuesta vida de Efrem. No se han conservado documentos directos de aquella época sobre el monasterio, y la fecha habitual —mil treinta y ocho— apareció en la literatura histórica solo a comienzos del siglo diecinueve. Por eso, el servicio de Efrem en la corte, la muerte de Gueorgui y el traslado de su cabeza pertenecen a la tradición del monasterio. Los arqueólogos confirmaron la antigüedad de la comunidad, pero no podían establecer la identidad de una persona a partir de este relato.
En mil novecientos diecinueve abrieron la tumba de Efrem. Los redactores del acta anotaron efectivamente que, junto a sus restos, yacía otra cabeza humana. El hallazgo coincidía con la vida, pero era imposible demostrar que fuera Gueorgui. En mil novecientos treinta y uno trasladaron el relicario desde el monasterio clausurado a otra iglesia de Torzhok, y unos años después se lo llevaron en dirección desconocida.
La Catedral de Borís y Gleb, de cinco cúpulas, que vemos ante nosotros fue construida a finales del siglo dieciocho en el lugar de un templo anterior. En la Iglesia de la Presentación, los monjes guardan ahora una partícula de las reliquias de Efrem que regresó a la comunidad monástica. Entre las reliquias devueltas no está la cabeza de Gueorgui; de la historia relatada en su vida han quedado aquí el nombre del monasterio y una tumba sin su contenido anterior.
Información práctica
Recinto: todos los días, 7:00–20:00. Espacio museístico «Casa de acogida»: martes–domingo, 10:00–18:00; cerrado los lunes y el último jueves de cada mes.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Visite solo las zonas accesibles al público y tenga en cuenta el horario del monasterio. Los templos cerrados pueden observarse detenidamente desde fuera.
