Parada 3 de 9

Marunouchi Naka-dori

丸の内仲通り

Explica por qué un antiguo campo de instrucción militar se convirtió en el núcleo empresarial junto al palacio.

20 min
Árboles a lo largo de una amplia calle peatonal con tiendas y esculturas
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En qué fijarse

  • Adoquines de Naka-dori
  • Filas de árboles
  • Fachadas de oficinas

La historia del lugar

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La adoquinada Naka-dori discurre entre filas de árboles y fachadas de oficinas. El nombre Marunouchi conserva el antiguo mapa del distrito, entre los fosos interior y exterior del castillo de Edo, dentro del recinto. Antes de las oficinas, aquí se encontraban las residencias de los señores feudales; después, los cuarteles de la guardia del palacio y un campo de instrucción. En la parte sur, la fachada roja fue reconstruida después de derribar el edificio anterior, a partir de planos, fotografías y mediciones precisas; no contiene mampostería antigua.

En marzo de mil ochocientos noventa, el ministro de Hacienda Matsukata Masayoshi acudió a Iwasaki Yanosuke con una petición que los mayores empresarios de Tokio habían eludido. Matsukata necesitaba dinero para nuevos cuarteles del ejército en Azabu. Pensaba obtenerlo vendiendo el terreno por el que hoy pasa Marunouchi Naka-dori.

Antes de la venta, aquí se alzaban los cuarteles de la guardia del palacio imperial y había un campo de instrucción. Aún antes, el terreno estaba ocupado por las residencias de los señores feudales. Se encontraban entre los fosos interior y exterior del castillo de Edo; de ahí el nombre Marunouchi, es decir, «dentro del recinto». Naka-dori significa «calle central»: recorre el centro del distrito de norte a sur.

Los militares calcularon la construcción de los nuevos cuarteles en aproximadamente un millón y medio de yenes, más de una décima parte del presupuesto del ejército. El Gobierno dividió el antiguo terreno en dieciséis parcelas y organizó una subasta, pero ni siquiera las mejores ofertas sumadas alcanzaban la cantidad solicitada. Tokio también se negó: el precio equivalía a tres presupuestos anuales de la ciudad. Entonces Matsukata pidió a Iwasaki que comprara todo el terreno de una vez.

Iwasaki era el segundo dirigente de Mitsubishi y buscaba una nueva actividad para la empresa. Tras fusionarse su negocio de barcos de vapor con el de un competidor, la firma perdió su anterior base de ingresos e invertía en minas, astilleros e inmuebles. El terreno junto al palacio costaba un millón doscientos ochenta mil yenes, entre dos y tres veces más que el precio de mercado de entonces. Una compra así podía tambalear incluso a Mitsubishi.

Le ayudó a decidirse Shoda Heigoro, gerente de la empresa, que se encontraba de viaje de negocios en el Reino Unido. Propuso transformar el antiguo campo de instrucción en un distrito de oficinas inspirado en la City de Londres. Iwasaki aceptó las condiciones de Matsukata. El Gobierno obtuvo dinero para la construcción militar, y Mitsubishi, un terreno que otros consideraban demasiado caro e incómodo.

Dos años después, aquí comenzaron a trazar calles y a construir oficinas. En mil ochocientos noventa y cuatro, el arquitecto Josiah Conder terminó Mitsubishi Ichigokan, el primer edificio de oficinas moderno del distrito. El siguiente dirigente de la empresa, Iwasaki Hisaya, empezó a alquilar locales a distintas compañías. Los primeros edificios estaban divididos en secciones estrechas: cada inquilino tenía su propia entrada, escalera y aseo. Así surgió a lo largo de las calles un distrito donde la empresa ya ganaba dinero no transportando mercancías, sino proporcionando espacio a quienes las comerciaban y las gestionaban. La estación de Tokio no abrió hasta mil novecientos catorce, veinticuatro años después de la compra.

La anchura actual de Naka-dori fue dada por los dirigentes de Mitsubishi Estate durante la reconstrucción de posguerra. Desde mil novecientos cincuenta y nueve, eliminaron los accesos privados paralelos y ensancharon la calle de trece a veintiún metros: la anchura de la vía determinaba la altura permitida de los nuevos edificios de oficinas. Los antiguos edificios de ladrillo rojo fueron desmontados y, en mil novecientos sesenta y ocho, también demolieron el Mitsubishi Ichigokan original.

El edificio rojo junto a la parte sur de Naka-dori reapareció en dos mil nueve. Lo levantaron en la parcela original a partir de los planos de Conder, fotografías y mediciones tomadas antes de la demolición. Es una reconstrucción exacta; en sus muros no hay ladrillos colocados aquí después del acuerdo de Iwasaki.

Información práctica

Tiempo en la parada20 min
Siguiente puntoParque de Fuentes de Wadakura
Entradadesde fuera

La calle está abierta las veinticuatro horas; de 11:00 a 15:00 los días laborables y de 11:00 a 17:00 los fines de semana y festivos funciona como Urban Terrace peatonal.

Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Incluso cuando una parte de la calle está reservada a los peatones, preste atención a los cruces y a los vehículos de servicio; no es necesario entrar en los edificios para seguir el relato.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Vuelva a la avenida ceremonial, llegue al foso y gire hacia las fuentes.

Parada 3 de 9Después: Parque de Fuentes de Wadakura

Ruta terminada

Paseo completado

«Marunouchi y el Palacio Imperial: de la estación al castillo de Edo» — 9 paradas, unos 2,7 km, 2,5–3 horas.

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