Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Relieves de mármol
- Tres pilares conservados
- Pavimento diferente en la acera
- Figuras de cautivos con niños
La historia del lugar
Por el trazado de la actual Vía Egnatia discurría antaño la calle principal de la ciudad, cruzada por una ruta ceremonial entre el palacio y la Rotonda. En su cruce levantaron un arco con ocho pilares y pasos por los que pasaban las procesiones palaciegas. Del edificio se conservan tres pilares; la posición de las columnas orientales desaparecidas está marcada por un pavimento diferente en la acera. En los relieves de mármol todavía se distinguen figuras humanas y huellas de una procesión ceremonial.
En las bandas de mármol conservadas, un hombre aparece una y otra vez representado más alto que los soldados, los prisioneros y los embajadores. Es Galerio, cuyo nombre lleva el arco. En el año doscientos noventa y tres, el emperador principal Diocleciano lo nombró césar. Bajo los cuatro corregentes del Imperio romano, así se llamaba al emperador menor, con provincias y ejército propios. Galerio hizo carrera en el servicio militar y entró en la familia imperial tras casarse con la hija de Diocleciano. Su posición se sustentaba en el nombramiento del gobernante principal y en los éxitos de sus campañas.
En el año doscientos noventa y siete, el rey sasánida Narsés, que aspiraba a conservar Armenia y el norte de Mesopotamia, derrotó a Galerio entre Carras y Calínico. Los autores de la Antigüedad tardía contaban que Diocleciano, enfurecido, obligó al césar vencido, vestido de púrpura, a correr varias millas junto a su carro. Los historiadores tratan esta escena con cautela; la grave derrota y la ira de Diocleciano están confirmadas con mayor fiabilidad.
Diocleciano permitió a Galerio reclutar un nuevo ejército. Galerio marchó por Armenia y, al año siguiente, atacó por sorpresa el campamento de Narsés cerca de Satala. El rey logró huir; sus esposas, hijos, cortesanos y parte del tesoro cayeron en manos de los romanos. Narsés envió un embajador para pedir la paz y la devolución de su familia. Tras el tratado, cedió a Roma los territorios disputados y sus familiares regresaron a casa. Galerio llegó a los Balcanes como vencedor y, en el año doscientos noventa y nueve, eligió Tesalónica como residencia. Seis años después recibió el título imperial superior de augusto.
Entre los años doscientos noventa y ocho y trescientos cinco, las autoridades de la ciudad probablemente levantaron aquí un arco triunfal. Los escultores tallaron batallas, prisioneros, una embajada persa, regalos y botín. Omitieron la primera derrota de Galerio. En las escenas conservadas, el césar supera a los demás en tamaño, los persas se inclinan ante su trono portátil y las mujeres y los niños caminan junto con los prisioneros. Es un relato oficial, compuesto después del desenlace.
Para él eligieron el cruce de dos caminos. La calle principal de la ciudad iba de oeste a este, aproximadamente por el trazado de la actual Vía Egnatia. La cruzaba una ruta ceremonial que iba desde el palacio de Galerio hasta la Rotonda. Ocho pilares formaban tres pasos a cada lado, y las procesiones palaciegas pasaban entre las imágenes de la victoria sobre los persas.
Ahora solo quedan tres de los ocho pilares. La posición de las columnas orientales desaparecidas está señalada por un pavimento diferente en la acera de la Vía Egnatia. En los dos pilares centrales conservados aún se ven persas arrodillados, mujeres cautivas con niños y Galerio, tallado más grande que todos los demás. Los maestros no representaron aquí la derrota del año doscientos noventa y siete.
Información práctica
Accesible desde el exterior las veinticuatro horas como parte del espacio urbano; los relieves se ven mejor con luz diurna.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observa los relieves desde un lugar seguro y no te detengas en la calzada: el monumento se encuentra en medio de un cruce concurrido. Para esta parada basta con verlo desde el exterior.
