Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Bulevar para pasear
- Muelles portuarios
- Ramal ferroviario
- Línea del golfo de Taganrog
La historia del lugar
El amplio bulevar se extiende sobre la orilla de relleno del golfo de Taganrog, y tras los árboles y los taludes comienza el puerto en funcionamiento, con sus muelles. El terreno bajo el malecón resultó tan débil que hubo que sostenerlo con pilotes; después pavimentaron la orilla y reforzaron los taludes para que el agua no volviera a llevársela. Junto al agua discurre un ramal ferroviario, y el nombre actual, ligado a Pushkin, apareció en la orilla solo a mediados del siglo veinte.
A comienzos de la década de mil ochocientos treinta, los comerciantes de Taganrog y los propietarios de casas comerciales presentaron una memoria sobre las necesidades del puerto. La antigua dársena se iba quedando poco profunda, las mercancías se almacenaban en la orilla, pero no había un camino cómodo entre la bolsa y los muelles. Los comerciantes pidieron poner en orden la dársena y construir a lo largo del agua un malecón por el que los carros pudieran ir directamente hasta los barcos.
La memoria contó con el apoyo de Otto Románovich Pfeilitzer-Frank, administrador designado de Taganrog y principal protector de la navegación mercante en el mar de Azov. Pfeilitzer-Frank buscó obtener permiso para la construcción y dirigió una solicitud a Mijaíl Semiónovich Vorontsov, gobernador general de las provincias meridionales. Vorontsov aprobó el proyecto y, en mil ochocientos treinta y tres, envió al joven ingeniero militar Aleksandr Yákovlevich Laskin con un grupo de constructores.
Laskin elaboró el plano y el presupuesto. Para las obras se concedió a la ciudad un préstamo sin intereses por treinta y siete años. Cuando empezaron a rellenar la orilla, resultó que el terreno era demasiado débil y había que reforzarlo adicionalmente con pilotes. En otoño de mil ochocientos cuarenta y tres, el viento del este elevó el agua y parte del malecón aún sin terminar se hundió gravemente.
Frank era responsable del proyecto. Le atribuyeron el accidente; se convirtió en uno de los motivos formales de su dimisión. Dejó el cargo sin esperar la inauguración de la vía cuya aprobación él mismo había conseguido. Laskin permaneció en Taganrog, siguió ocupándose de las instalaciones portuarias y ascendió de oficial subalterno a coronel.
El malecón se inauguró en mil ochocientos cuarenta y nueve. Lo llamaron malecón de Vorontsov, en honor del gobernador general que dio curso a la solicitud de los comerciantes. Por la orilla discurría un camino para carros de caballos y, en mil ochocientos setenta y tres, se tendió junto a él un ramal ferroviario hasta el puerto. Cuando a finales de siglo disminuyó el volumen de las operaciones portuarias, los habitantes pavimentaron la orilla, reforzaron los taludes y crearon un bulevar. El malecón para pasear ocupó la antigua ruta de carga desde el descenso de la Bolsa hasta la dársena. Detrás de él siguen estando los muelles del puerto marítimo de Taganrog en funcionamiento.
El nombre de Pushkin apareció aquí en mil novecientos cincuenta y dos, cuando el antiguo malecón de Vorontsov recibió oficialmente el nombre de «malecón de Pushkin». En el habla de la ciudad se convirtió en el malecón de Pushkin. El poeta ruso Aleksandr Pushkin pasó realmente un día en Taganrog en junio de mil ochocientos veinte, mientras viajaba con la familia del general Nikolái Rayevski, pero entonces no existía un malecón ya terminado. Cuando Pushkin pasó la noche en la casa de huéspedes de la administración municipal, en esta orilla todavía se extendía una franja de carga junto a la antigua dársena; la construcción de la vía de Laskin no comenzó hasta quince años después.
Información práctica
La parte central del malecón es accesible como espacio urbano; determinados tramos y accesos pueden cambiar debido a la reconstrucción por etapas.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Escuche el relato desde un punto peatonal seguro: el horizonte importa más que intentar acercarse lo máximo posible a la actividad portuaria.
