Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Placa con el nombre de la calle
- Fachadas claras
- Van os de ventanas y puertas
- Rótulos en las paredes
La historia del lugar
Las fachadas blancas de Dalence surgieron como consecuencia de decisiones que los propietarios de las casas están obligados a cumplir. Esta calle recorre el límite sur de la zona de protección estricta del centro histórico. El límite no está trazado de manera aproximada: el reglamento municipal nombra precisamente la calle Pantaleón Dalence, y considera parte del territorio protegido las parcelas completas de las casas situadas a lo largo de la línea señalada.
No siempre fue así. Los restauradores encontraron, bajo el encalado blanco de Sucre, capas ocres, verdes, azules y amarillas, y en la fachada de San Francisco, pigmento rojo. En mil ochocientos veintiséis, el periódico El Cóndor de Bolivia llegó incluso a aconsejar a los habitantes que renunciaran a las paredes blancas: el autor advertía que la luz intensamente reflejada podía dañar los ojos y publicó recetas de pintura gris, azul claro y naranja. No hay pruebas de que los habitantes de la ciudad siguieran precisamente esta recomendación del periódico. Las capas conservadas confirman lo principal: la antigua Sucre era mucho más multicolor.
En los años sesenta del siglo veinte, los urbanistas municipales empezaron a fijar una paleta clara para las fachadas. Trataban de proteger el centro histórico de edificaciones que alteraban la altura y el trazado de las calles ya establecidos. El veintisiete de noviembre de mil novecientos sesenta y nueve, el consejo de ministros, bajo la presidencia de Alfredo Ovando Candia, declaró la parte antigua de Sucre ciudad monumental histórica y trazó parte de su límite por Dalence. Las posteriores normas municipales hicieron permanente el control.
Para el propietario de una casa, esto implica un procedimiento muy concreto. La pintura, la reparación, un nuevo rótulo, una ventana o la modificación del tejado requieren la aprobación de la administración del patrimonio histórico. El proyecto lo examina una comisión integrada por especialistas municipales, arquitectos, ingenieros y representantes de organizaciones dedicadas a la protección de monumentos. Pueden autorizar la obra, exigir modificaciones o denegarla. Tras la decisión llegan los yeseros y los pintores; el color anterior vuelve a quedar oculto bajo una capa clara. Así, casas individuales de distintos siglos adquieren una fachada uniforme en la calle.
El nombre completo de la calle conserva otra capa de esta revisión: calle Pantaleón Dalence. Pantaleón Dalence Jiménez fue un juez que procuró la independencia de los tribunales frente a otras instituciones estatales. Sirvió en la Corte Suprema de Justicia de Bolivia, en Sucre, durante treinta y cuatro años y la presidió en tres ocasiones. Tras su muerte, los juristas bolivianos llamaron a Dalence padre de la justicia nacional y, en mil novecientos cincuenta y uno, declararon el día de su nacimiento Día del Juez. Por este servicio judicial, su nombre quedó fijado en la nomenclatura urbana.
Ahora, el apellido del juez está escrito en una pared blanca y en las normas de protección de Sucre. Dalence sigue siendo a la vez una calle residencial corriente y una línea trazada con precisión en el mapa: a un lado de ella, el reglamento municipal considera protegidas las parcelas completas de las casas, incluidas las fachadas que hay que encalar de nuevo.
Información práctica
Calle urbana habitual; acceso libre, el tráfico y la reparación de fachadas pueden cambiar el punto de parada.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Observe las superficies desde la calle, sin entrar en patios privados ni tocar las zonas que se desmoronan. Para esta parada no se necesita un interior abierto.
