Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La valla de madera negra
- Los muros de contención
- Las terrazas
- Los bancos
La historia del lugar
Monteliusvägen se extiende cuatrocientos dieciséis metros por el borde exterior de Mariaberget, sobre Riddarfjärden. A lo largo del paso hay plataformas y bancos, y la ladera bajo él se sostiene con muros de contención que hubo que restaurar durante la construcción. Los materiales se subieron aquí con grúas desde el paseo de Söder Mälarstrand, al pie del acantilado: los patios estrechos de arriba no servían para la maquinaria. El sendero lleva el nombre de un arqueólogo que creció y vivió toda su vida cerca de aquí.
La valla de madera negra a lo largo de Monteliusvägen se instaló a causa de las personas que vivían al otro lado. Antes de que existiera el sendero, el terreno junto a las fachadas septentrionales de Bastugatan figuraba como zona de parque, pero los residentes de las casas vecinas lo usaban como jardines privados. Desde aquí se abría una vista sobre Riddarfjärden, pero los forasteros no podían llegar al borde del acantilado sin pasar entre las casas.
En mil novecientos setenta y siete, el municipio aprobó un plan para conservar la antigua edificación de Mariaberget y previó un paso público a lo largo del precipicio. Los residentes corrían el riesgo de perder la frontera habitual entre el jardín y la ciudad: los transeúntes debían quedar justo detrás de las ventanas. También les preocupaba la larga valla negra, que cambiaba el aspecto de la ladera desde el agua. La construcción se aplazó casi veinte años.
Tras las discusiones, el arquitecto paisajista Hagman modificó el trazado. Sacó el sendero más allá de los muros de contención, hacia el lado exterior de la ladera. Las casas quedaron más arriba y más lejos, y los transeúntes fueron separados por aquella misma valla contra la que protestaban los residentes. Decidieron no transportar los materiales por los patios estrechos: los elevaron con grúas desde Söder Mälarstrand, al pie del acantilado. El proyecto costó catorce millones de coronas, el doble del cálculo inicial, pero los constructores restauraron al mismo tiempo los deteriorados muros de contención.
En agosto de mil novecientos noventa y ocho se abrió el sendero. Los residentes conservaron el espacio cercado junto a las casas, y los demás recibieron cuatrocientos dieciséis metros de paso ininterrumpido a lo largo del precipicio, con terrazas y bancos sobre Riddarfjärden. Así se definió el uso de este lugar: aquí no se va a un mirador aislado, sino que se camina a lo largo de la frontera entre los patios residenciales y la vista común de la ciudad.
Monteliusvägen recibió su nombre en honor de Oscar Montelius, arqueólogo y conservador estatal de antigüedades que aprendió a datar hallazgos prehistóricos por los cambios en su forma y por los objetos encontrados junto a ellos. La relación con esta parte de Estocolmo era personal: Montelius nació, vivió toda su vida y murió cerca de aquí, en la casa de Sankt Paulsgatan, once.
Hoy las casas están detrás de la valla negra, el sendero discurre por fuera de los muros de contención y el nombre de un vecino se extiende a lo largo del acantilado desde Kattgränd hasta la salida oriental hacia Bastugatan.
Información práctica
Punto municipal de la ruta; el acceso al ascensor, la iglesia, el museo y el teatro varía, así que consulte las normas vigentes en las páginas oficiales o en el lugar.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El sendero es estrecho: no bloquee el paso y deje pasar a quienes vienen de frente. Avance despacio sobre el entarimado mojado o helado.
