Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Tres vanos de hierro
- Columnas de granito con cuatro esculturas
- Figura de Heimdall con un cuerno
- Vías de tranvía
La historia del lugar
Sobre columnas de granito se alzan cuatro dioses nórdicos: del lado de la ciudad, Frigg y Heimdall con un cuerno; al otro lado, Freyja y Thor con un martillo. Bajo ellos pasa un cruce de hierro de tres vanos, donde caben dos vías de tranvía y amplias aceras. Lo construyeron antes de la Exposición General de Arte e Industria de Estocolmo de mil ochocientos noventa y siete, cuando la ciudad necesitaba una entrada espaciosa. Después desmontaron los pabellones de la exposición, pero los tranvías y los peatones siguen cruzando el puente.
El nombre «Djurgårdsbron» significa «puente de Djurgården», y el propio Djurgården recibió su nombre de una reserva real de animales. En mil quinientos ochenta y uno, el rey Johan III trajo aquí diez renos y más tarde añadió ciervos comunes. Un siglo después, Karl XI ordenó cercar los terrenos de caza: los animales se mantenían dentro, y los depredadores y cazadores furtivos, fuera. En las puertas montaban guardia vigilantes y se cobraba por entrar. El cruce en este lugar conducía de la ciudad a una de las entradas del parque real cerrado.
En mil setecientos treinta, el rey Fredrik I quiso disponer de un camino transitable hasta Djurgården y ordenó construir un nuevo puente flotante de madera. Lo llamaban Fredrikshovsbron, por la cercana finca real de Fredrikshov. Se cobraba un peaje de puente a peatones, jinetes y carruajes.
Quince años después, el propio rey comprobó cómo estaba dispuesto el cruce que había encargado. Iba a Djurgården con un gran séquito y numerosos carruajes de caballos. Bajo su peso, el puente mal construido se rompió y se hundió parcialmente. El rey, sus acompañantes y las personas que iban en los carruajes acabaron en las frías aguas de Djurgårdsbrunnsviken, que entonces distaban mucho de estar limpias.
El baño real no condujo a una sustitución inmediata del cruce. El propietario del puente, Stenberg, inspector de Djurgården, reparó la estructura, que se mantuvo hasta comienzos del siglo diecinueve. Solo en mil ochocientos veinticinco Djurgårdskassan compró el puente deteriorado y asumió los gastos.
El actual Djurgårdsbron apareció antes de la Exposición General de Arte e Industria de Estocolmo de 1897. Los ingenieros municipales necesitaban una entrada amplia capaz de acoger a la vez peatones, carruajes y tranvías. Carl Fränell calculó un puente de hierro de tres vanos, Erik Josephson diseñó los apoyos y los candelabros, y los trabajadores de la fábrica mecánica de Bergsund fabricaron las piezas metálicas. Sus dieciocho metros de anchura bastaban para dos vías de tranvía y amplias aceras. Tras el cierre de la exposición, desmontaron la mayor parte de los pabellones, pero conservaron el puente.
El escultor Rolf Adlersparre colocó a cuatro dioses nórdicos sobre columnas de granito. Del lado de la ciudad están Frigg y Heimdall con el Gjallarhorn. La elección de Heimdall se explica precisamente por el puente: en la mitología escandinava, guarda Bifröst, el paso entre la tierra y el mundo de los dioses. Del lado de Djurgården están Freyja y Thor con el martillo Mjölnir.
El Fredrikshovsbron de madera, que arrojó al agua a quien lo encargó, desapareció de aquí hace mucho. En su lugar, los tranvías cruzan un puente de tres vanos bajo la protección de Heimdall.
Información práctica
Acceso peatonal las veinticuatro horas, sin entradas. El acceso de automóviles a Djurgården se limita en temporada los fines de semana y los días festivos.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El puente se visita sin entrar en ningún edificio. No se detenga en la calzada ni en las vías: para observar los detalles y hacer fotografías, elija el borde de la acera sin obstaculizar el paso.
