Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Paredes laterales con murales
- Callejones de servicio
- Placas con los títulos de las obras y los nombres de los autores
- Contenedores de basura y canalones
La historia del lugar
Las fachadas que dan a la calle de las casas comerciales de este barrio se reservaron para las ventanas, puertas y molduras de madera, mientras que los murales se llevaron a las paredes laterales y a los pasajes traseros. Para Gelam Gallery se asignaron dos callejones de servicio detrás de las casas de Muscat Street. A lo largo de estas paredes hay contenedores de basura, discurren canalones y quedan puertas de servicio; junto a las obras se fijaron placas con sus títulos y los nombres de sus autores. Las paredes se prepararon expresamente para los artistas y los contenedores se movieron, pero el carácter funcional de los callejones no ha desaparecido.
Haji Lane recibió su nombre mucho antes de los coloridos fachadas. Haji es el nombre que recibe una persona que ha peregrinado a La Meca; en las casas de aquí se alojaban peregrinos y trabajaban intermediarios que organizaban su viaje. Cuando cesó el hach marítimo a través de Singapur, parte de los locales se convirtió en almacenes y, más tarde, los ocuparon pequeñas tiendas, cafeterías y bares.
Una de las actuales dueñas de la calle llegó aquí con botes de pintura en aerosol. Eileen Tan, arrendataria de una antigua casa comercial, dueña del café «Blu Jaz» y secretaria de una asociación de empresarios locales, quería conservar en una pared lateral el mural que había encargado. Para el café, aquel dibujo servía como un letrero del tamaño de una casa, pero la propia casa estaba protegida como edificio histórico.
En enero de dos mil doce, la autoridad municipal publicó normas para pintar antiguas casas comerciales: para las fachadas recomendaba tonos pastel tradicionales, y la pintura viva debía reservarse para los detalles arquitectónicos. Una fotografía de la pared pintada de Haji Lane se citó como ejemplo indeseable. Un periódico anunció que el mural infringía las normas. Por infracciones de ese tipo, la ley permitía una multa elevada e incluso pena de prisión.
Sin embargo, la redacción de las normas no aclaraba si las restricciones se aplicaban a las paredes laterales ciegas. Para entonces, Tan y sus colegas ya llevaban cinco meses negociando: pedían conservar el dibujo existente y autorizar otros nueve murales. Se preveía acordar cada uno por separado con los vecinos y con quienes debían revisarlo; según la estimación de Tan, el trabajo de un artista costaba entre diez y quince mil dólares singapurenses por pared, así que también había que encontrar el dinero.
Permitieron conservar el mural existente. La autoridad municipal reconoció que la instrucción anterior había causado confusión y, junto con empresarios y artistas, preparó un procedimiento para autorizar trabajos en los muros. Por eso los dibujos ocupan aquí sobre todo las paredes laterales y los pasajes traseros, mientras que las ventanas y puertas de madera y los detalles de estuco de las fachadas que dan a la calle permanecen a la vista.
En el verano de dos mil diecinueve, la misma idea obtuvo un espacio propio: dos callejones de servicio detrás de las casas de Muscat Street. La empresa Color Inc, con el apoyo de la asociación One Kampong Gelam, invitó a unos treinta artistas y estudiantes. Reubicaron los contenedores de basura, prepararon las paredes y colocaron junto a los dibujos los títulos de las obras e información sobre sus autores. Así nació Gelam Gallery, llamada así por el propio barrio: la primera galería permanente de arte urbano de Singapur.
Cynthia Wang, estudiante de un colegio de arte, se enteró de la convocatoria por su profesor Woon Tien Wei. Buscaba trabajo para el verano y nunca había pintado una pared tan alta. Los organizadores le enseñaron a manejar una plataforma elevadora y le entregaron una acreditación; el vecino Shyam y su esposa le permitieron dejar la plataforma junto a su casa y cargarla por la noche. En una semana, Cynthia aplicó con plantillas rostros de mujeres enmarcados y pavos reales. Estas imágenes y la placa con su nombre se encuentran entre contenedores, canalones y puertas de servicio: a la galería le asignaron precisamente las paredes que antes nadie consideraba la fachada del barrio.
Información práctica
Callejón abierto y muros al aire libre. Las tiendas, cafeterías y bares tienen horarios propios; las obras urbanas se ven mejor con luz diurna.
Comprobado: 1 de julio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Los pasajes traseros siguen siendo zonas de trabajo: no bloquee puertas, escaleras, contenedores ni el paso del personal.
