Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Casa de una planta n.º 7
- Vigas antiguas de madera
- Mampostería de ladrillo
- Patio interior
La historia del lugar
En Bukchon, un tejado de tejas por sí solo no garantiza nada: a veces esconde una casa con estructura de acero o de hormigón. Este hanok particular está construido en torno a un pequeño patio; conserva vigas de madera y mampostería de ladrillo. Los propietarios admitían aquí a visitantes para pequeñas exposiciones y representaciones, de modo que la casa pudiera verse desde dentro y no solo desde el callejón.
En un ramal lateral de este callejón se alza una casa de una planta, la número siete. Según la dirección antigua, corresponde a la parcela Gahoe-dong, treinta y uno — setenta y nueve. Los carpinteros de la empresa de Jeong Se-gwon construyeron aquí un hanok urbano en mil novecientos veintinueve: una de aquellas pequeñas casas cuyo origen ya explicó la parada anterior.
En mil novecientos ochenta y ocho, la casa fue comprada por el periodista británico David Kilburn y su esposa, la empresaria coreana Choe Geum-ok. Querían vivir precisamente en un hanok antiguo, en vez de sustituirlo por un edificio más cómodo. Kilburn se ganaba entonces la vida como periodista; más tarde, el matrimonio abrió una empresa de comercio de té. La protección de la arquitectura no era su profesión.
Tuvo que dedicarse a ella tras unas obras al otro lado del muro vecino. En dos mil uno, la ciudad empezó a conceder dinero a los propietarios para reparar hanoks. Se suponía que debían reforzarse las casas antiguas y adaptarlas a la vida moderna. En la práctica, algunos propietarios desmontaban la estructura de madera, la sustituían por acero y hormigón, añadían una planta y después cubrían el edificio nuevo con un tejado de tejas. El vecino de los Kilburn hizo exactamente eso. Según David, las obras dañaron su casa y la construcción ampliada invadió su parcela.
Kilburn intentó acogerse al mismo programa para registrar y reparar su hanok sin demolerlo. En julio de dos mil cuatro, la administración del distrito rechazó la solicitud. En una carta conservada, afirmaba que los funcionarios le aconsejaron no volver a solicitarlo: no pensaban registrar la casa de la parcela treinta y uno — setenta y nueve.
Entonces Kilburn empezó a fotografiar cada desmontaje en Gahoe-dong, a comparar los edificios nuevos con los antiguos planos de las parcelas y a reunir documentos en un archivo electrónico abierto. Iba al ayuntamiento y a la administración distrital, enviaba cartas y llevaba a periodistas e investigadores a su patio. En mil novecientos noventa aún escribía sobre hanoks para la revista de a bordo de una aerolínea; ahora, el material era la desaparición de las casas alrededor de su propio patio.
A veces se plantaba delante de las cuadrillas de construcción. Tras un enfrentamiento con un capataz en dos mil seis, Kilburn fue hospitalizado. No logró detener las reformas: entre mil novecientos ochenta y cinco y dos mil siete, el número de hanoks en Bukchon se redujo de más de mil quinientos a aproximadamente novecientos. Muchos de los tejados regulares del famoso callejón aparecieron ya después de iniciarse el programa municipal de conservación.
El matrimonio no desmontó su propia casa. Empezaron a admitir visitantes para pequeñas exposiciones y representaciones, de modo que pudieran ver las vigas antiguas, la mampostería de ladrillo y la disposición del patio. Para dos mil diez, Kilburn la llamaba casi el único hanok original que quedaba en esta parte de Gahoe-dong.
David Kilburn murió en Seúl en dos mil diecinueve. La parcela treinta y uno — setenta y nueve sigue ocupada por una casa particular de una planta. Su dirección actual es calle Bukchon-ro once-ra-gil, casa siete.
Información práctica
Para Bukchon-ro 11-gil, la franja turística es de 10:00-17:00; en la zona roja rige la restricción de 17:00-10:00.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.No intente asomarse a las casas particulares. Visite la Casa de Baek In-je y otras residencias accesibles solo dentro de las zonas abiertas al público; puede escuchar el relato completo desde la calle.
