Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Grupo de bronce de Montt y Varas
- Fachada del Palacio de los Tribunales de Justicia de Santiago
- Plaza Montt Varas
- Reja de hierro junto a la entrada de calle Bandera
La historia del lugar
El palacio situado ante ella explica el nombre «Plaza Montt Varas». El otro nombre, Montt-Varas, procede del grupo de bronce del centro. Manuel Montt fue presidente de Chile, y Antonio Varas, su ministro del Interior más cercano. Tras su mandato presidencial, Montt presidió durante casi dos décadas la Corte Suprema de Chile. El monumento a esta pareja política fue inaugurado en mil novecientos cuatro, cuando aún no se había empezado a construir el actual palacio.
Ahora sesionan aquí la Corte Suprema de Chile y la Corte de Apelaciones de Santiago. La mayoría de los casos comienza en otros edificios: aquí llegan recursos contra las decisiones de los tribunales inferiores, y los jueces de la Corte Suprema de Chile examinan cuestiones de las que depende la aplicación uniforme de las leyes en todo el país.
Antes del palacio, en la parte oriental del solar se alzaba el Real Tribunal del Consulado, un tribunal comercial creado bajo el dominio español para los litigios entre comerciantes. En su gran sala, el veintiocho de enero de mil ochocientos veintitrés se decidió el destino de Bernardo O'Higgins, director supremo, como se llamaba entonces al dirigente de la joven república.
O'Higgins gobernó el país durante seis años después de la guerra de independencia. La Constitución de mil ochocientos veintidós prolongaba sus atribuciones, y los gravámenes establecidos para el erario exhausto y la abolición de los privilegios hereditarios le granjearon adversarios. Ramón Freire, gobernador de la provincia de Concepción y comandante de las tropas del sur, se negó a obedecer a Santiago y condujo a los soldados hacia la capital. La provincia de Coquimbo se unió a él.
En la sala del Real Tribunal del Consulado se reunieron representantes de Santiago y exigieron a O'Higgins que dimitiera. Al director supremo le quedaba una Guardia de Honor leal, y él mismo había pasado toda su vida adulta en el ejército. Intentar mantenerse significaba combatir contra los soldados de Freire y un enfrentamiento armado en la capital. O'Higgins renunció a sus atribuciones y las entregó a una junta provisional de tres personas.
Dos meses después, los representantes provinciales nombraron a Freire nuevo director supremo. O'Higgins partió hacia Perú en verano y nunca volvió a ver Chile. En el exilio vivió de los ingresos de la hacienda Montalván: cultivaba caña de azúcar y producía aguardiente, un vodka de uva; en la plantación trabajaban unos cincuenta esclavos. Allí pasó diecinueve años y murió.
La sala donde tuvo lugar la dimisión desapareció. En mil novecientos veinticinco demolieron el antiguo Real Tribunal del Consulado para terminar de construir el ala oriental del Palacio de los Tribunales de Justicia de Santiago. Del edificio quedó una sola reja de hierro junto a la entrada de calle Bandera. Tras ella hoy se examinan apelaciones; la sala misma de la que O'Higgins salió como particular se encontraba en el lugar del actual palacio.
Información práctica
Considere el palacio una institución en funcionamiento: escuche la explicación desde la plaza, no se detenga ante la entrada y cumpla las indicaciones de seguridad.
