Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Fachada tallada
- Patio interior
- Salón de actos
- Mesa presidencial
La historia del lugar
Tras la fachada tallada de las Escuelas Mayores se encuentra el núcleo histórico de la universidad. Alrededor del patio interior se distribuían las aulas de las facultades mayores: derecho, teología, medicina y filosofía. Aquí también está dispuesto el Paraninfo, el salón de actos universitario. En él, el rector inauguraba el curso académico, reunía a los profesores y recibía a los invitados oficiales.
El doce de octubre de mil novecientos treinta y seis, Miguel de Unamuno —escritor y rector vitalicio— ocupaba la presidencia en el Paraninfo. Debía dirigir la celebración del Día de la Raza, entonces una fiesta de la unidad española y de los vínculos con América. En la ceremonia representaba a Francisco Franco, jefe de los generales sublevados.
Esta función recayó en Unamuno tras una elección de la que ya se arrepentía. En verano había apoyado la sublevación militar, esperando que los generales corrigieran el orden de la República, que lo había decepcionado. El gobierno republicano lo destituyó del rectorado, y la junta creada por los sublevados le restituyó el cargo. Unamuno entró en el Paraninfo como un hombre que debía su nueva posición precisamente a quienes ahora quería contradecir.
En el bolsillo llevaba una carta de Enriqueta Carbonell. Su marido, Atilano Coco, pastor protestante, maestro y amigo del rector, había sido detenido por los sublevados. Enriqueta pidió a Unamuno que averiguara qué le ocurría a su marido y que lo ayudara a salir de prisión. El rector ya había intentado utilizar sus contactos, pero no logró su liberación.
Durante los discursos, Unamuno sacó la carta y comenzó a escribir a lápiz en el reverso. Los oradores justificaban la guerra, hablaban de enemigos dentro del país y atacaban a vascos y catalanes. Unamuno, natural de Bilbao, anotó las palabras «vencer» y «convencer», llamó a lo que ocurría una guerra fratricida y recordó a José Rizal, escritor filipino al que los militares españoles fusilaron por participar en el movimiento contra la administración colonial.
Cuando el rector se levantó y habló, el general José Millán-Astray, fundador de la Legión Española y uno de los defensores más destacados de la sublevación, lo interrumpió. En la sala comenzaron los gritos y las amenazas. Unamuno abandonó el Paraninfo del brazo de Carmen Polo, esposa de Franco.
El conocido diálogo de esta escena, en el que Millán-Astray supuestamente grita por la muerte de la inteligencia y Unamuno responde: «Venceréis, pero no convenceréis», no fue transcrito literalmente. El discurso del rector fue una improvisación, los periódicos locales ocultaron casi por completo el enfrentamiento al día siguiente y el texto pulido apareció cinco años después en Luis Portillo, que no asistió a la ceremonia. El enfrentamiento en sí está confirmado por testigos y documentos; las réplicas exactas no pueden reconstruirse. Las notas auténticas de Unamuno solo conservan breves palabras de apoyo y la contraposición entre vencer y convencer.
Las consecuencias llegaron más rápido que la leyenda. Al día siguiente, el ayuntamiento retiró a Unamuno sus cargos honoríficos. Dos días después, el consejo universitario denegó por unanimidad la confianza a su propio rector. El veintidós de octubre, Franco firmó el decreto de su destitución; el veintiocho se publicó el documento. Frente a la casa de Unamuno se instaló vigilancia policial. Casi dejó de salir y murió el treinta y uno de diciembre de ese mismo año.
La carta de Enriqueta no salvó a Atilano Coco. En la noche del ocho al nueve de diciembre lo sacaron de prisión y lo mataron sin juicio; el lugar de enterramiento siguió siendo desconocido.
El Paraninfo tras esta fachada sigue sirviendo como salón de actos universitario. Solo que la mesa presidencial está ahora junto a la pared opuesta: en una fotografía de mil novecientos treinta y seis, Unamuno está sentado en el otro extremo de la misma sala. Y la carta de Enriqueta en cuyo reverso escribió se conserva cerca, en la Casa-Museo Unamuno.
Información práctica
En junio de 2026: lunes–sábado 10:00–20:00, última entrada 19:15; domingo, festivos y 12 de junio 10:00–14:00, última entrada 13:15. Entrada general 10 euros.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Primero lea la fachada de abajo arriba y solo después busque la rana; para las salas universitarias y el Paraninfo se necesitará acceso al interior.
