Parada 1 de 7

Plaza Venecia

Piazza Venezia / Vittoriano

El recorrido comenzará en el escenario más tardío y mejor conservado de la política de masas.

15 min
Plaza Venecia
Vyacheslav Argenberg · CC BY 4.0; cropped/resized for app
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Mira primero a tu alrededor

En qué fijarse

  • El balcón del Palacio de Venecia
  • La fachada oscura del Palacio de Venecia
  • La fachada blanca del Monumento a Víctor Manuel II

La historia del lugar

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En la Plaza Venecia confluyen las vías procedentes de la Via del Corso, el Monte Capitolino y los Foros. Este amplio cruce apareció relativamente tarde. Después de que Roma se convirtiera en la capital del Reino de Italia, los constructores despejaron los barrios junto al Monte Capitolino y abrieron el espacio frente al Monumento a Víctor Manuel II, el monumento blanco dedicado a Víctor Manuel II, primer rey del país unificado. Durante el régimen fascista, desde aquí trazaron una calle recta hasta el Coliseo.

La plaza recibió su nombre del oscuro palacio situado frente al Monumento a Víctor Manuel II. En el siglo dieciséis, el papa Pío IV, jefe de los Estados Pontificios, lo entregó a la República de Venecia para su embajada ante la corte papal. Los diplomáticos vivieron aquí durante más de dos siglos; el palacio pasó a llamarse Palacio de Venecia y, siguiendo su ejemplo, la plaza también recibió el nombre de Plaza Venecia.

En mil novecientos veintinueve, Benito Mussolini, dictador fascista y jefe del Gobierno italiano, instaló su cuartel general en la antigua embajada. En la Sala del Mappamondo colocó un escritorio junto a la chimenea y recibía a ministros y huéspedes extranjeros. Desde esta misma sala se abría una puerta al balcón sobre la entrada. La plaza ampliada permitía reunir delante de él a una audiencia de muchos miles de personas.

El diez de junio de mil novecientos cuarenta, Mussolini salió a este balcón y anunció que Italia entraba en guerra contra el Reino Unido y Francia. Hasta entonces, el país se había mantenido al margen de los combates: el mando advertía que el ejército y la industria no estaban preparados para una gran guerra. Pero las tropas alemanas ya habían derrotado las defensas francesas, Francia parecía casi vencida y Mussolini temía llegar tarde al reparto del botín. Buscaba un imperio propio en el Mediterráneo y un lugar junto a Alemania en las futuras negociaciones de paz.

No hubo una guerra corta. La ofensiva italiana en Francia dio resultados modestos; las campañas en Grecia y África del Norte acabaron en derrotas y requirieron ayuda alemana. En julio de mil novecientos cuarenta y tres, las tropas aliadas desembarcaron en Sicilia. Ahora los integrantes de la dirección fascista buscaban una forma de apartar al hombre que, tres años antes, había hablado desde el balcón como un futuro vencedor.

El veinticuatro de julio se reunieron en el Palacio de Venecia, en la Sala del Pappagallo, junto al despacho de Mussolini. El exministro de Asuntos Exteriores y Justicia Dino Grandi, uno de los antiguos dirigentes del régimen, propuso devolver al rey el mando supremo del ejército. Entendía lo que arriesgaba: Grandi había obtenido sus cargos y su posición gracias a Mussolini, y desobedecer al dictador podía acabar en muerte. La mayoría de los miembros del consejo apoyó su propuesta.

Al día siguiente, el rey Víctor Manuel III, que pretendía sustituir al jefe del Gobierno y sacar al país de la catástrofe, destituyó a Mussolini. Tras la audiencia con el rey, el dictador fue arrestado. Más tarde, los militares alemanes lo liberaron y lo pusieron al frente de un Estado dependiente de Alemania en el norte de Italia; en abril de mil novecientos cuarenta y cinco, los partisanos italianos fusilaron a Mussolini. Grandi logró marcharse al extranjero: los partidarios de Mussolini lo condenaron a muerte en ausencia, pero sobrevivió a la guerra.

Sobre la entrada del Palacio de Venecia se conserva el balcón desde el que se declaró la guerra. Detrás de él se encuentra la sala con el antiguo despacho de Mussolini y, al lado, la habitación donde su propio consejo votó contra él.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoPlaza del Campidoglio
Entradaen el lugar

La Plaza Venecia es accesible como espacio urbano; el Monumento a Víctor Manuel II abre todos los días de 09:30 a 19:30, última entrada a las 18:45; el cambio de guardia en la Tumba del Soldado Desconocido tiene lugar cada hora.

Comprobado: 27 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Escuche desde el borde de la plaza, sin entrar en el flujo del tráfico. El contraste principal entre los monumentos se aprecia desde el exterior.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Manténgase a la derecha del Monumento a Víctor Manuel II y suba hacia la estatua ecuestre en el Monte Capitolino.

Parada 1 de 7Después: Plaza del Campidoglio

Ruta terminada

Paseo completado

«De Plaza Venecia al Coliseo: el poder en Roma» — 7 paradas, unos 2,5 km, 3–3,5 h.

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