Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cuatro filas de columnas
- Fachada de la basílica
- Puerta de Bronce
- Placa de mármol blanco con el escudo papal
La historia del lugar
La fachada de la basílica se ve tras cuatro filas de columnas, y junto a la Puerta de Bronce se reúnen peregrinos llegados al principal santuario de la Roma católica. La plaza recibe el nombre de la basílica, dedicada al apóstol Pedro, a quien la Iglesia católica considera el primer obispo de Roma y antecesor de los papas romanos. La tradición cristiana vincula los alrededores de la colina Vaticana con su ejecución y enterramiento.
El trece de mayo de mil novecientos ochenta y uno se preparaba aquí una audiencia general ordinaria: un encuentro en el que el papa se dirige a los peregrinos y los bendice. Para estas reuniones, a mediados del siglo diecisiete, el papa Alejandro VII encargó a Gian Lorenzo Bernini rodear el espacio ante la basílica con cuatro filas de columnas. En el óvalo resultante se celebran audiencias papales, misas y canonizaciones.
La plaza recibe su nombre de la basílica, dedicada al apóstol Pedro. La tradición cristiana vincula los alrededores de la colina Vaticana con su ejecución y enterramiento, y la Iglesia católica considera a Pedro el primer obispo de Roma y antecesor de los papas romanos.
Antes de la audiencia, Juan Pablo II recorría a los congregados en un coche blanco abierto. El papa quería saludar a la gente de cerca: detenían el coche y le acercaban niños. Acababa de devolver a una niña pequeña a sus padres cuando el automóvil volvió a ponerse en marcha.
Entre los peregrinos estaba Mehmet Ali Ağca, de veintitrés años. Había escapado de una prisión turca, donde estaba recluido por el asesinato de un editor de periódico, era buscado internacionalmente y ya había amenazado con matar al papa. Ağca acudió a la plaza para cumplir esa amenaza. No se logró determinar con certeza quién le dio instrucciones, si es que existió un instigador: más tarde cambió repetidamente su declaración.
A las diecisiete horas y diecinueve minutos, Ağca disparó. Dos balas hirieron a Juan Pablo II; una atravesó el abdomen y dañó gravemente el intestino. El automóvil papal se precipitó hacia el Arco de las Campanas, desde donde llevaron al herido al policlínico Gemelli. La operación duró cinco horas y media. Los médicos le salvaron la vida.
Ağca fue detenido directamente en la plaza, y un tribunal italiano lo condenó a cadena perpetua. Cuatro días después del atentado, Juan Pablo II declaró públicamente desde el hospital que había perdonado al hombre que le disparó. En diciembre de mil novecientos ochenta y tres, el papa visitó a Ağca en la prisión romana de Rebibbia y habló con él a solas durante unos veinte minutos. No revelaron el contenido de la conversación. Ağca pasó diecinueve años en una prisión italiana; después fue indultado y entregado a Turquía, donde debía cumplir la condena por el asesinato anterior.
Tras el atentado, los automóviles papales pasaron a llevar blindaje y cristales antibalas. Junto a la Puerta de Bronce hay una pequeña placa de mármol blanco incrustada en el pavimento de la plaza, con el escudo de Juan Pablo II. Señala el punto hasta el que el coche abierto permitió que Ağca se acercara el trece de mayo de mil novecientos ochenta y uno.
Información práctica
La plaza es accesible como espacio urbano, pero durante audiencias, celebraciones religiosas y eventos puede haber barreras y controles.
Comprobado: 25 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Rodee la plaza por el borde y observe la columnata desde distintos puntos. Para entrar en la basílica deberá pasar un control; durante las ceremonias cambian la dirección de las colas y las zonas accesibles.
