Parada 1 de 8

Castillo de Sant'Angelo

Aquí quedará claro cómo un antiguo mausoleo se convirtió en refugio papal y lugar de capitulación.

15 min
Vista del Castillo de Sant'Angelo desde la otra orilla del Tíber, que resalta la forma circular de la fortaleza y la estatua del ángel.
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En qué fijarse

  • El cuerpo circular del antiguo mausoleo
  • Los bastiones papales
  • El bastión de San Marco
  • El arcángel de bronce con espada

La historia del lugar

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El cuerpo circular sobre el Tíber fue concebido como sepulcro del emperador Adriano y de sus sucesores. El antiguo cilindro sigue siendo visible bajo los bastiones papales, y sobre la cámara funeraria se dispusieron salas, almacenes, cisternas y habitaciones. En el tejado, el arcángel de bronce guarda la espada en la vaina; según la tradición, este gesto dio a la fortaleza su nombre actual.

El seis de mayo de mil quinientos veintisiete, el papa Clemente VII entró en esta fortaleza como fugitivo. No solo era jefe de la Iglesia, sino también gobernante de los Estados Pontificios. Un año antes, Clemente se había unido a una alianza con Francia y varios Estados italianos: quería impedir que el emperador Carlos V sometiera Italia. Los aliados fracasaron, y el ejército al servicio del emperador avanzó hacia Roma. Los soldados llevaban meses sin recibir su paga y casi habían dejado de obedecer a sus mandos.

Por la mañana irrumpieron en la ciudad. Mientras los guardias suizos retenían a los atacantes en el Vaticano, Clemente llegó al corredor cerrado del Passetto di Borgo. El corredor discurría sobre las calles y desembocaba directamente en el bastión de San Marco, junto al Castillo de Sant'Angelo. Al caer la tarde, casi toda Roma estaba en manos de los soldados. Saqueaban iglesias y casas, mataban a los habitantes y capturaban a personas para pedir rescate. Los defensores seguían reteniendo solo unos pocos edificios y esta fortaleza.

Clemente huyó precisamente aquí por la disposición del Castillo de Sant'Angelo. En el siglo segundo, el emperador Adriano ordenó construir a orillas del Tíber un mausoleo para él y sus sucesores. La tumba se terminó después de su muerte, en el año ciento treinta y nueve. Más tarde fue incorporada a las fortificaciones de la ciudad, y los papas rodearon el antiguo cilindro de bastiones e instalaron dentro almacenes, cisternas y habitaciones. El papa Alejandro VI Borgia reforzó especialmente la defensa varias décadas antes del ataque. Por eso, tras los muros, Clemente tenía agua, alimentos, cañones y aposentos donde podía alojarse su corte.

Las provisiones alcanzaron para varias semanas de asedio. Después, Clemente aceptó una dura capitulación: para conservar la vida y obtener la libertad, prometió a los atacantes cuatrocientos mil ducados y la cesión de varias fortalezas. No había tal suma en el tesoro. Los objetos de oro y plata de las reservas papales, con toda probabilidad incluidos los utensilios y adornos eclesiásticos, se fundían y, con el metal, se acuñaban monedas provisionales.

Incluso después de la capitulación, Clemente siguió siendo prisionero en su propia residencia fortificada. Solo en diciembre logró escapar y llegó a Orvieto. Al volver a Roma al año siguiente, el papa ya no podía continuar la lucha anterior. En mil quinientos treinta se reunió con Carlos V en Bolonia y lo coronó emperador con sus propias manos.

El corredor por el que escapó Clemente sigue conectado al bastión de San Marco. Sobre la antigua cámara funeraria se conservan las salas papales, y todo el conjunto alberga ahora un museo nacional.

La figura de bronce de la cima explica la parte restante del nombre. Según la tradición, en el año quinientos noventa el papa Gregorio Magno encabezaba una procesión por Roma, rezando por el fin de la peste. Sobre el entonces mausoleo de Adriano, al parecer vio al arcángel Miguel guardando la espada en la vaina. Poco después terminó la epidemia, y la leyenda dio a la tumba fortificada el nombre de Castillo de Sant'Angelo.

La estatua actual no pudo haber sido testigo de aquella procesión. Fue fundida en bronce por encargo del papa Benedicto XIV para el año jubilar de mil setecientos cincuenta e instalada tres años después. El arcángel del tejado sigue guardando la espada en la vaina: el mismo gesto del que la tradición derivó las palabras «Sant'Angelo».

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoPuente Sant'Angelo
Entradadesde fuera

El museo está abierto de mar a dom 09:00-19:30, última entrada 18:30; lunes cerrado.

Comprobado: 25 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

La fortaleza también se puede entender desde fuera. Si entra, considérelo una parte independiente del día: los pasajes, las terrazas y la exposición requieren tiempo.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Salga hacia el Tíber y baje al comienzo del puente.

Parada 1 de 8Después: Puente Sant'Angelo

Ruta terminada

Paseo completado

«Borgo y Vaticano: el poder papal en la ciudad» — 8 paradas, 4 km, 3-5 horas.

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