Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Igreja de São Francisco da Prainha
- Morro da Conceição
- Fachadas alrededor del largo
- Mesas de los bares
La historia del lugar
Sobre la pequeña plaza se eleva la fachada de la iglesia, y su nombre procede de la cofradía franciscana que poseía las tierras de este lugar. Prainha significa pequeña playa: en otro tiempo el mar llegaba hasta la actual Rua Sacadura Cabral, y el Morro da Conceição descendía directamente hasta la costa. Junto al lugar de oración funcionaba un almacén para las mercancías llegadas por agua, y alrededor se alzaban las casas de la cofradía. Después se rellenó la costa y, donde estaba la orilla, ahora se colocan las mesas de los bares.
En el otoño de mil setecientos diez, el gobernador de Río, Francisco de Castro Morais, ordenó incendiar una capilla y un almacén costero al pie de este morro. Ambos edificios pertenecían a una cofradía franciscana. El gobernador destruía bienes de la ciudad para que el corsario francés Jean-François Duclerc no pudiera utilizarlos.
Duclerc mandaba una expedición militar que se disponía a tomar y saquear Río, el puerto desde el que se exportaba oro. El corsario combatía con autorización del rey de Francia, y las riquezas capturadas debían servir para pagar a los participantes de la empresa. Los fuertes costeros impidieron que sus barcos entraran en la bahía, por lo que unos mil doscientos soldados desembarcaron en Guaratiba y se dirigieron a la ciudad por tierra. Sobre la pequeña playa de Prainha se elevaba el bien defendido Morro da Conceição. Castro Morais temía que los franceses ocuparan la capilla, el almacén junto al muelle y se afianzaran en la ladera.
Los dos edificios quedaron juntos por decisión del sacerdote Francisco da Mota. El origen de la primera capilla está escasamente documentado: suele datarse en mil seiscientos noventa y seis, pero se conoce con certeza otra cosa. En mil setecientos cuatro, da Mota legó la capilla, el almacén, las casas de los alrededores y las tierras a la Tercera Orden de Penitencia de san Francisco, una cofradía de franciscanos seglares. En el inventario de la misma herencia, cincuenta y una personas esclavizadas figuraban como propiedad. Por eso, junto al lugar de oración había un almacén donde se guardaban mercancías llegadas por mar: el sacerdote dejaba a la cofradía una importante hacienda costera.
Duclerc no llegó a hacerse con los edificios incendiados. Su destacamento continuó hacia el centro, fue rodeado y los franceses que sobrevivieron se rindieron. El propio corsario fue puesto bajo custodia; unos meses después, cuatro personas con el rostro cubierto lo mataron en la casa que le habían proporcionado. Sus nombres nunca llegaron a establecerse.
A los franciscanos les quedaron las ruinas. Primero reconstruyeron el almacén que generaba ingresos, uno de los más importantes del puerto de entonces. La capilla tuvo que esperar otros veintiocho años. En mil setecientos treinta y ocho, la dirección de la cofradía ordenó levantarla de nuevo y, en mil setecientos cuarenta, abrió el nuevo templo.
Fue precisamente esta iglesia la que dio nombre a la plaza. São Francisco es san Francisco de Asís, el predicador italiano del siglo trece del que procede el movimiento franciscano. Prainha significa «pequeña playa»: entonces el agua llegaba hasta la actual Rua Sacadura Cabral. Más tarde, los constructores rellenaron la costa y, en la antigua franja costera, los dueños de los bares colocan ahora mesas y organizan veladas musicales. Ya no existen el antiguo almacén ni la primera capilla; sobre la plaza se alza el templo construido por la cofradía después del incendio de mil setecientos diez.
Información práctica
Plaza al aire libre; durante el día es más tranquila para pasear y por la noche el barrio está más animado.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La plaza sigue siendo un lugar público vivo; no interrumpa el culto y no dé por hecho que la iglesia estará abierta.
