Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Vías del tranvía
- Curva cerrada de la vía
- Vagón amarillo
- Estribos retráctiles
La historia del lugar
Largo do Curvelo se formó en la confluencia de Rua Joaquim Murtinho, Rua Almirante Alexandrino y Rua Dias de Barros. Su nombre procede del terrateniente Joaquim Meireles Freire, barón de Curvelo. En mil ochocientos sesenta y nueve, el municipio trazó Rua Curvelo a través de sus tierras. Más tarde la rebautizaron como Rua Dias de Barros, pero el ensanchamiento de su extremo conservó el antiguo nombre.
Aquí el tranvía que viene del centro termina la subida por Joaquim Murtinho y sale a la calle trazada a lo largo de la ladera. En sentido contrario, el vagón tiene que descender hacia la curva cerrada junto a la plaza. Fue precisamente esta pendiente la que determinó los acontecimientos del veintisiete de agosto de dos mil once.
Nelson Correia da Silva se ganaba la vida conduciendo los vagones amarillos por Santa Teresa. Aquel día conducía hacia el centro el tranvía número diez. En el descenso, el vagón comenzó a acelerar. Más tarde, los especialistas determinaron que se había escapado aire de las tuberías del sistema de frenos: sin presión, los frenos dejaron de funcionar.
Un pasajero que estaba junto a Nelson relató ante el tribunal cómo el conductor intentó detener el vagón. Él no saltó y permaneció a los mandos. En la curva hacia Largo do Curvelo, el tranvía descarriló, recorrió aún unos cincuenta metros por la calzada, chocó contra un poste y volcó. Murieron Nelson y otras cinco personas; más de cincuenta resultaron heridas.
Tras la catástrofe, cerraron todo el sistema de tranvías de Santa Teresa. La estación inicial de Largo da Carioca recibió el nombre de Nelson Correia da Silva. No hubo servicio durante casi cuatro años.
El veintisiete de julio de dos mil quince volvieron a transportar pasajeros por esta ruta. Al principio solo restauraron el tramo desde la estación que lleva el nombre de Nelson hasta Largo do Curvelo. Aquí daban la vuelta los nuevos vagones: el recorrido que continuaba por Rua Almirante Alexandrino aún no se había abierto. Conservaron el color amarillo, pero hicieron retráctiles los estribos: ahora solo se abren en las paradas.
Información práctica
No se quede sobre las vías ni se acerque al vagón para hacer una foto: el tranvía pasa muy cerca y puede aparecer tras la curva. Planifique el viaje solo después de comprobar el funcionamiento actual de la línea.
