Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La fachada orientada hacia la bahía
- La cúpula
- La nave central
- Los seis paneles del techo
La historia del lugar
La cúpula y la fachada orientada hacia la bahía pertenecen al templo que creció donde antes se alzaba una pequeña capilla deteriorada. Los comerciantes acomodados de la Irmandade do Santíssimo Sacramento da Candelária reunieron dinero para la nueva iglesia, y la construcción se prolongó ciento veintitrés años: distintas generaciones terminaron la cúpula, las bóvedas y la decoración. Sobre la nave central, seis paneles del techo componen un relato marítimo sobre el origen del santuario, y el propio templo también tenía una vida parroquial cotidiana: aquí se bautizaba, se celebraban bodas y funerales, y se llevaban registros de feligreses. Hace mucho que los rellenos ganaron a la bahía el terreno ante la fachada; sin embargo, la iglesia sigue mirando hacia ella.
Antônio Martins da Palma se ganaba la vida con travesías marítimas: la tradición de la iglesia lo llama capitán de un buque mercante de La Palma, en las Islas Canarias. En el primer tercio del siglo diecisiete, una tormenta sorprendió al barco en el Atlántico. Antônio y su esposa, Leonor Gonçalves, prometieron, según cuenta la tradición, levantar una capilla en el primer puerto al que llegaran con vida. El barco llegó a Río, y el matrimonio pagó una pequeña capilla junto al lugar de desembarco: entonces la orilla de la bahía de Guanabara pasaba por aquí.
La dedicaron a Nossa Senhora da Candelária, especialmente venerada en las Islas Canarias. Esta advocación de la Virgen María está vinculada a la Presentación, la presentación del niño Jesús en el Templo de Jerusalén. En la Iglesia occidental, la fiesta iba acompañada de una procesión con velas; de las velas procede también la palabra «Candelária».
La tormenta y el voto pertenecen a la tradición, pero los documentos dejan una historia menos fluida. Confirman la existencia de Antônio, Leonor y la capilla que les pertenecía, pero no prueban que los esposos viajaran juntos. Un análisis de antiguos registros, publicado ya a finales del siglo diecinueve, afirmaba que Antônio se casó con Leonor ya en Río. En cambio, el conflicto posterior por la capilla se sigue con mucha mayor claridad.
En mil seiscientos treinta y cuatro, las autoridades eclesiásticas la convirtieron en el centro de una nueva parroquia, la segunda de la ciudad. El cumplimiento privado de un voto se transformó en un lugar de bautizos, bodas, funerales y registro de feligreses. Antônio y Leonor se opusieron a esta disposición sobre su capilla. Cinco años después firmaron una donación en favor de la Santa Casa da Misericórdia do Rio de Janeiro y renunciaron a sus derechos personales sobre el edificio. La disputa por la pertenencia continuó de todos modos durante generaciones; el templo solo fue transferido jurídicamente a la Irmandade do Santíssimo Sacramento da Candelária en mil ochocientos treinta y cuatro.
Antes incluso de que concluyera el litigio, los comerciantes acomodados que pertenecían a esta hermandad empezaron a reunir fondos para la iglesia actual. Sus administradores ordenaron construirla exactamente en el lugar de la capilla deteriorada. Las obras duraron ciento veintitrés años: cada generación recibía un templo sin terminar y dejaba a la siguiente una cúpula, bóvedas o decoración.
Antes de que terminara la construcción, los miembros de la hermandad encargaron a João Zeferino da Costa, profesor de la Academia Imperial de Bellas Artes, la pintura de la nave central. Para el artista, este trabajo se prolongó casi dos decenios y se convirtió en su obra principal. En seis paneles del techo plasmó la versión del origen que conservaba la hermandad: «La partida», «La tormenta», «La llegada», «El voto cumplido», la colocación de la primera piedra del nuevo templo y su inauguración. La disputa de los archivos sobre si Leonor navegó junto con Antônio no figura en esta secuencia.
Ahora se siguen celebrando aquí misas, bautizos y bodas, y el templo está administrado por la Irmandade do Santíssimo Sacramento da Candelária. La primera capilla ya no existe, la orilla se ha alejado mediante rellenos, pero la fachada sigue orientada hacia la bahía. En el interior, sobre la nave, permanece pintado el trayecto marítimo hacia el lugar donde Antônio y Leonor dispusieron en otro tiempo que se construyera su capilla.
Información práctica
La fachada y la plaza son accesibles todos los días; el acceso al interior, los oficios religiosos y los eventos dependen del calendario parroquial.
Comprobado: 17 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es cómodo escuchar el relato desde fuera, sin bloquear la entrada; al visitar el templo, tenga en cuenta los oficios y guarde silencio.
