Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Mampostería de caliza de la finca
- Chorros de los manantiales
- Lago Gorodishchenskoye
- Ladera de caliza
La historia del lugar
Los restos de piedra junto al agua son todo lo que se ha conservado de la finca del molinero Panov. A comienzos del siglo veinte se alzaban aquí su casa y su molino de agua. El catastro de monumentos conservó el apellido del propietario y su ocupación; no se conserva una biografía detallada de Panov. Vivía de moler grano: dirigía el caudal hacia la rueda, y los habitantes de Izborsk le llevaban lo que habían cultivado en sus campos. La fuerza de los manantiales aseguraba los ingresos del molinero y convertía en harina el grano de sus vecinos.
El molino se mantuvo en pie hasta mil novecientos cuarenta y siete. Entonces lo destruyeron; las informaciones publicadas no indican quién tomó exactamente esa decisión. La molienda en los manantiales cesó, las construcciones de madera desaparecieron y de la finca quedó la mampostería de caliza. En los años setenta del siglo veinte, los especialistas en drenaje desecaron los pantanos cercanos conforme a un plan local. Después de ello, los manantiales fueron perdiendo poco a poco su antigua fuerza. Ahora, el número y la intensidad de los chorros dependen de forma apreciable de si el año ha sido seco o lluvioso.
El agua surge precisamente en esta ladera debido a la estructura del valle. Un flujo subterráneo se desplaza por grietas en las calizas y dolomías, y allí donde la ladera ha cortado estos estratos, sale al exterior. Se forman entre doce y quince chorros separados. Al cabo de unas decenas de metros, desembocan en el lago Gorodishchenskoye, situado bajo el antiguo asentamiento fortificado y llamado así por él. Del lago, el agua sale por Skhodnitsa hacia el lago Malskoye y luego por Obdekh, hacia el lago de Pskov. Por eso el lago servía a los habitantes del antiguo asentamiento como parte de una ruta acuática, y a Panov ese mismo desnivel le proporcionó un lugar para la rueda del molino.
El nombre de los manantiales de Sloven se registró por primera vez en el siglo diecisiete: en el «Libro del Gran Mapa», Izborsk se describe como una ciudad situada en los manantiales de Sloven. Más tarde surgió la explicación de que recibieron su nombre del príncipe Sloven, fundador legendario del asentamiento y padre de Izbor, a quien la tradición atribuye el actual nombre de la ciudad. No hay confirmaciones históricas de la existencia de Sloven. Los documentos antiguos registran las variantes «Slovenskie» y «Slavenskie», pero no informan de a quién se referían exactamente quienes dieron el nombre.
El otro nombre de los manantiales, manantiales de los Doce Apóstoles, se explica por una tradición local. Tras un sangriento asedio del antiguo asentamiento fortificado, el agua supuestamente se tiñó con la sangre de los muertos y comenzó a agotarse. Uno de los jóvenes cristianos que sobrevivieron intentó comprender cómo devolver el agua. En sueños, un ángel le ordenó que llevara a los habitantes de Izborsk a los manantiales, que se arrepintieran y que llamaran a los chorros en honor de los Doce Apóstoles. El joven transmitió la orden a los demás; los habitantes vinieron aquí y la cumplieron, tras lo cual el agua, según la tradición, regresó. Se desconoce el origen de esta leyenda, y no debe tomarse como descripción de un asedio real. El nombre de los Doce Apóstoles permaneció, aunque los propios surgimientos de agua pueden ser más de doce. Durante la Semana de Pascua, los manantiales aún se bendicen el día de la celebración del icono de la Madre de Dios «Fuente vivificadora».
Información práctica
Espacio natural abierto; guíese por la luz del día y el estado del descenso. Comprobado 2026-06-24.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Las piedras junto al agua pueden estar mojadas y resbaladizas; no se acerque al borde para hacer una fotografía. No cuente con el manantial como una fuente de agua potable cuya seguridad esté garantizada.
