Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La cortina ante el arca
- La funda para un rollo de la Torá
- Los nombres bordados de Mordechai Maisel y Frumet
La historia del lugar
Dentro de estos muros, una casa de oración privada se abrió de inmediato a toda la Comunidad Judía de Praga. A finales del siglo dieciséis era la mayor sinagoga del gueto. Ahora alberga una exposición del Museo Judío de Praga, y ante el arca se ve una cortina y se conserva una funda bordada para un rollo de la Torá.
El primero de marzo de mil seiscientos uno, Mordechai Maisel dispuso en su testamento el destino de esta sinagoga. Doce días después murió. Maisel dejaba dos casas a sus sobrinos y la sinagoga a la Comunidad Judía de Praga. No se olvidó de los herederos: entregó el edificio a la comunidad deliberadamente.
Maisel vivía del comercio y del crédito. Entre sus clientes había aristócratas y miembros de la familia imperial; procedente de una familia praguense modesta, llegó a ser uno de los principales financieros de la ciudad. El emperador Rodolfo II lo nombró judío de corte —así se llamaba al empresario judío que servía a la corte— y le concedió raros privilegios personales. A Maisel se le permitió construir su propia sinagoga y legar libremente sus bienes.
Concibió la casa de oración privada para que la utilizara toda la comunidad. En mil quinientos noventa y dos, Maisel abrió aquí la mayor sinagoga del gueto. Junto con su esposa Frumet, le regaló una cortina para el arca, donde se guardan los rollos de la Torá, y una funda textil tejida y bordada para uno de los rollos. Estos objetos estaban destinados precisamente a esta sala.
Después de la muerte de Maisel, Rodolfo II ordenó confiscar toda la fortuna de su antiguo financiero. El derecho a legar bienes concedido por el emperador dejó de proteger el testamento. Los parientes de Maisel empezaron a litigar contra el fisco. En mil seiscientos sesenta y cuatro, los descendientes de sus sobrinos consiguieron la restitución de los bienes y exigieron que también se les entregara la sinagoga, aunque Maisel se la había dejado expresamente a la comunidad.
La disputa entre los herederos y la comunidad llegó a la violencia. Los funcionarios cerraron la sinagoga y se llevaron su ajuar, entre él los textiles regalados por Maisel y Frumet. Durante casi treinta años, la cortina y la funda se conservaron fuera de la Ciudad Judía de Praga.
En mil seiscientos ochenta y nueve, un incendio destruyó las bóvedas de la sinagoga y consumió la mayor parte de los objetos que se encontraban aquí. El fuego no alcanzó los textiles que habían sido sacados. Más tarde, Shmuel Tausk, el nuevo jefe de la Ciudad Judía de Praga, pagó por su devolución. La funda fue restaurada en mil seiscientos noventa y nueve, y la cortina, en mil setecientos sesenta y siete.
Hoy el edificio pertenece a la Comunidad Judía de Praga, aquella a la que Maisel se lo legó. El Museo Judío de Praga ha instalado aquí una exposición, y dentro vuelven a encontrarse la cortina ante el arca y la funda para un rollo de la Torá con los nombres de Mordechai Maisel y Frumet.
Información práctica
Horario de temporada del Museo Judío de Praga; cerrado los sábados y las fiestas judías.
Comprobado: 26 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El contenido de la exposición del museo puede cambiar, así que no vincule la visita a un solo objeto. Incluso desde fuera, compare el nombre privado del edificio con su historia pública.
