Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Escultura roja de cuatro letras
- Letra redonda inclinada
- Pedestal
- Fuente ovalada
La historia del lugar
La ciudad llama oficialmente plaza John Fitzgerald Kennedy a la plaza junto al Ayuntamiento de Filadelfia, pero su otro nombre nació de la obra de Robert Indiana. Cuatro voluminosas letras de aluminio se alzan en dos filas sobre un pedestal; la letra «O» redonda está inclinada y, al lado, hay una fuente ovalada. La escultura llegó para el bicentenario de la independencia y, más tarde, recuperó sus colores rojo, verde y violeta.
Los miércoles, de primavera a otoño, colocan cordones de terciopelo ante las letras rojas. La ciudad reserva media hora a cada pareja, proporciona a una persona que oficia la ceremonia, y aquí se casan o renuevan sus votos matrimoniales. Los demás días, en ese mismo lugar se forman colas para hacerse una foto. Este uso de la plaza nació de la historia de una obra que Filadelfia perdió una vez por unas facturas impagadas.
Oficialmente, el parque se llama plaza John Fitzgerald Kennedy, en honor al presidente de Estados Unidos asesinado en mil novecientos sesenta y tres. La plaza le fue dedicada cuatro años después. El nombre coloquial LOVE Park surgió gracias a la escultura de aluminio de Robert Indiana.
A mediados de los años sesenta, Indiana redujo la palabra inglesa «LOVE» a cuatro letras dispuestas en un cuadrado: dos arriba y dos abajo, con la letra «O» redonda inclinada. El artista trabajaba con las palabras como imágenes independientes. El Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York imprimió el diseño en una tarjeta navideña, y después aparecieron carteles, un sello postal y versiones tridimensionales.
La escultura llegó a Filadelfia en mil novecientos setenta y seis, cuando el país celebraba el bicentenario de su independencia. Indiana se la prestó a la ciudad, y los organizadores colocaron las letras en la plaza principal de la ciudad, junto al Ayuntamiento de Filadelfia. Tras el aniversario, la escultura permaneció allí dos años más. Los habitantes se acostumbraron a citarse junto a ella y a fotografiarse ante una palabra especialmente apropiada en Filadelfia, ciudad cuyo nombre se traduce como «amor fraternal».
Pero para el artista era una obra destinada a la venta. Su galería de Nueva York creía que la ciudad iba a comprar la escultura; los empleados municipales creían que el plazo del préstamo simplemente se había prorrogado. Desde junio de mil novecientos setenta y seis hasta enero del año siguiente, la galería envió cada mes facturas a la entidad creada para las celebraciones del aniversario. No hubo respuesta y, después, la entidad cerró.
Rachel Chodorov, directora de la galería y representante de Indiana, intentó durante más de un año llegar a un acuerdo para la compra e incluso ofreció ayuda para reunir el dinero. El propio artista no quería llevarse la escultura: creía que su lugar ya se había definido en Filadelfia. Pero la ciudad ofreció una suma que, según la galería, no cubría ni siquiera el coste de fabricación, y los funcionarios se negaron a pagar los cuarenta y cinco mil dólares solicitados. En Nueva York apareció otro posible comprador.
En abril de mil novecientos setenta y ocho, el camión de la galería llegó de noche. Por la mañana no había nada sobre el pedestal. Los periódicos exigieron una explicación de por qué se había permitido retirar una obra tan conocida. Joseph LaSala, representante municipal ocupado con la preparación del presupuesto, reconoció que se había enterado del ultimátum de la galería solo tres días antes y que no había tenido tiempo de lograr una decisión.
Fitz Eugene Dixon Jr., propietario del club de baloncesto Philadelphia 76ers y presidente de la Comisión de Arte de Filadelfia, leyó aquellas explicaciones. Llamó a LaSala y le ordenó que devolviera la escultura, prometiendo pagar la compra con sus propios fondos. La galería aceptó treinta y cinco mil dólares. Indiana recibió el pago por su obra, Dixon la donó a la ciudad y, ya en mayo, las letras volvieron a alzarse sobre el pedestal.
Para la reconstrucción de la plaza en dos mil dieciséis, la ciudad utilizó en los carteles ambos nombres: plaza Kennedy y LOVE Park. Tras la restauración, devolvieron a la escultura sus colores originales, rojo, verde y violeta: el azul había aparecido por error durante repintados anteriores. Ahora la ciudad posee la obra que una vez fue retirada por falta de pago y, los miércoles, delimita bajo ella un espacio para los votos matrimoniales.
Información práctica
Espacio urbano abierto. El centro de visitantes, la fuente y los eventos funcionan según sus propios horarios de temporada; consulta los avisos vigentes de la ciudad.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La escultura se ve bien sin entrar en ningún sitio, pero a menudo se quedan junto a ella personas haciéndose fotos. Apártate un poco para observar no solo la palabra, sino también su posición en el eje urbano.
