Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- El Monolito
- Las figuras entrelazadas de la columna
- Treinta y seis grupos de granito
- Escalones circulares
La historia del lugar
En la cima de la colina de Tørtberg se dispuso una meseta con escalones circulares y una columna central de granito. Se empezó con un bloque íntegro, separado de la roca junto al Fiordo de Idde, que después fue llevado a Oslo y subido a esta colina. Dentro de una casa temporal de madera, los canteros trasladaron durante trece años al piedra un modelo de yeso a tamaño natural. Por eso la columna se alza sin juntas ni piezas añadidas: todos los cuerpos surgieron de un solo bloque.
En el punto más alto de la meseta se alzan treinta y seis grupos de granito: adultos sostienen a niños, hombres y mujeres se abrazan, discuten y se apoyan mutuamente. Por encima de ellos se eleva una columna de diecisiete metros formada por ciento veintiuna figuras entrelazadas. Vigeland separó estas partes deliberadamente. Los grupos de abajo muestran relaciones humanas reconocibles, mientras que dejó la columna abierta a la libre interpretación. El artista se negaba a darle una única explicación; entre las posibles lecturas mencionaba la resurrección y la aspiración hacia lo alto.
El nombre de la columna es literal. El Monolito está tallado en una sola piedra. Por esta decisión, Gustav Vigeland asumió un riesgo incluso antes de que la ciudad aprobara definitivamente el emplazamiento actual. En mil novecientos veintidós, por iniciativa suya, separaron de la roca, junto al Fiordo de Idde, un bloque de granito. El escultor asumió la responsabilidad financiera. Tras el desbastado quedaban unas doscientas sesenta y seis toneladas de granito que había que transportar a Oslo y subir a la colina de Tørtberg, aquí, donde ahora se encuentra la meseta.
Los funcionarios municipales dudaban de que aquello fuera siquiera realizable. En la historia de la empresa contratista se conserva un episodio sobre Håkon Eeg-Henriksen, un ingeniero que necesitaba un gran encargo para su empresa de cuatro años de existencia. En la mesa de al lado, en el club de ingenieros, oyó una conversación sobre la piedra imposible de levantar y propuso no arrastrarla, sino volcarla poco a poco hacia delante con gatos hidráulicos. Su oferta resultó ser la más barata de las doce, y Vigeland, cansado de esperar una decisión sobre los gastos, garantizó personalmente una parte de la suma.
En el otoño de mil novecientos veintiséis, cargaron el bloque en dos barcazas y lo llevaron por el fiordo hasta Bestumkilen. Para el tramo terrestre, Eeg-Henriksen construyó una estructura con gatos. Los obreros levantaban un extremo de la piedra, la desplazaban aproximadamente un metro y medio sobre los raíles tendidos y luego llevaban los raíles hacia delante. En un buen día lograban avanzar unos cincuenta metros. El avance se detuvo en un campo blando; pudieron continuar después de que el suelo se helara. El quince de agosto de mil novecientos veintiocho, colocaron el bloque en posición vertical exactamente en este lugar.
Enseguida construyeron a su alrededor una alta casa de madera con andamios. En el verano de mil novecientos veintinueve, tres canteros empezaron a trabajar dentro: el sueco Nils Jönsson, el danés Karl Kjær y el noruego Ivar Broe. Los contrataron para trasladar al granito las figuras que Vigeland había modelado antes, a tamaño natural, en arcilla y fundido en yeso. Colocaron el modelo de yeso junto al bloque erguido. Con un instrumento de medición ajustable, los maestros trasladaron de él alrededor de un millón de puntos y luego, con martillos y cinceles, retiraron la piedra entre ellos. Este trabajo duró trece años.
El resultado no fue la ampliación de una pequeña estatuilla, sino la reproducción en granito de un modelo a tamaño natural: los cuerpos surgen de aquel mismo bloque que Eeg-Henriksen trajo aquí entero. Por eso no hay juntas de unión ni piezas independientes fijadas entre las figuras.
En el verano de mil novecientos cuarenta y dos terminaron la talla. Al año siguiente, se permitió por primera vez la entrada del público en la casa de madera para ver la columna de cerca. Gustav Vigeland murió el doce de marzo de ese mismo año. En diciembre de mil novecientos cuarenta y cuatro desmontaron la estructura, y El Monolito quedó por primera vez completamente al descubierto. El escultor vio la obra terminada bajo techo, pero nunca la vio tal como se alza ahora: sobre escalones circulares, sin paredes ni andamios.
Información práctica
Abierto 24/7; en invierno las escaleras pueden estar cubiertas de nieve.
Comprobado: 25 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Rodee por completo la columna y no intente leer todas las figuras desde un solo lado; la superficie se revela a medida que avanza.
