Parada 3 de 7

La plaza del palacio desaparecido

Osaka Castle Main Tower / 大阪城天守閣

El vacío permitirá reconstruir la escena del último éxito diplomático del shogunato.

25 min
Castillo de Osaka en Osaka
Otto Domes · CC BY-SA 4.0; cropped/resized for app; ShareAlike applies
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En qué fijarse

  • La plaza abierta de Honmaru
  • La torre principal
  • El jardín japonés
  • El antiguo cuartel general de la división

La historia del lugar

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La torre principal y el antiguo cuartel general de la división se alzan en los extremos del patio abierto, que en otro tiempo fue el núcleo residencial del castillo. Aquí se encontraba un complejo palaciego con salones ceremoniales y edificios residenciales. Más tarde, los militares trasladaron aquí una parte de un palacio de Wakayama: en estos edificios se alojaban el emperador y huéspedes de alto rango. Los edificios desaparecieron en el fuego, y el jardín japonés junto a la plaza es lo que queda de ellos.

El espacio vacío entre la torre y el antiguo cuartel general de la división lo ocupaba el Palacio Honmaru: edificios residenciales y ceremoniales en el patio más protegido del castillo. Aquí se tomaban decisiones, se alojaba al séquito y se celebraban audiencias oficiales. En la primavera de mil ochocientos sesenta y siete, el palacio lo necesitó Tokugawa Yoshinobu, el decimoquinto shōgun, jefe militar del gobierno Tokugawa. Procuraba que los diplomáticos extranjeros lo reconocieran como alguien capaz de cumplir los tratados internacionales.

La principal disputa seguía siendo el puerto de Hyōgo, hoy parte de Kobe. Japón había prometido abrirlo al comercio extranjero, pero el plazo ya se había aplazado y la corte imperial de Kioto se oponía. El enviado británico Harry Parkes insistía en el cumplimiento del tratado. Yoshinobu lo invitó a él y a los representantes de Francia, Estados Unidos y Países Bajos aquí, a Osaka: el castillo servía como base gubernamental en el oeste del país y estaba más cerca del futuro puerto que la residencia del shōgun en Edo, el actual Tokio.

Para cada enviado organizaron dos encuentros. En el oficial, los diplomáticos entregaron sus cartas credenciales en el gran salón. Yoshinobu convirtió la recepción privada en una comida europea. Sentaron a Harry Parkes a la derecha del anfitrión. Sirvieron platos franceses en vajilla importada; después del postre, el shōgun alzó su copa por la reina británica y luego ofrecieron café a los invitados en otro edificio.

La descripción no ha llegado como un inventario exacto del palacio, sino como un relato del diario de un diplomático neerlandés. En ese relato aparecen juntos una alfombra de Bruselas y paredes japonesas con pájaros y flores sobre fondo dorado. Los hombres de Yoshinobu que habían estado antes en el extranjero emplearon deliberadamente un ceremonial conocido por los diplomáticos. El nuevo shōgun mostraba que podía hablar con ellos sin intermediarios y llevar hasta el final la apertura del puerto.

Los enviados quedaron satisfechos con la recepción y valoraron muy positivamente al propio Yoshinobu. Su gobierno fijó la apertura de Hyōgo y Osaka para el primero de enero de mil ochocientos sesenta y ocho, y el puerto empezó a recibir barcos extranjeros el día señalado. El éxito personal de Yoshinobu fue breve. Ya en otoño renunció al cargo de shōgun, esperando conservar una posición dirigente en la nueva organización del país. Tras la derrota de sus tropas junto a Kioto, regresó al Castillo de Osaka; después partió en secreto de noche hacia Edo y pronto se retiró de los asuntos públicos.

Durante el incendio posterior, el Palacio Honmaru ardió. Las fuentes explican de distinta manera quién prendió fuego exactamente al castillo, por lo que no es posible nombrar con seguridad al culpable. Diecisiete años después, los militares trasladaron aquí una parte de un palacio del Castillo de Wakayama. Lo llamaban Palacio Kishu; servía como residencia imperial y alojamiento para huéspedes de alto rango. Este segundo palacio sobrevivió a los bombardeos de guerra, pero se incendió ya en mil novecientos cuarenta y siete.

El jardín japonés junto a la plaza fue dispuesto para el Palacio Kishu y se ha conservado. De los salones donde Yoshinobu ofreció a Parkes una comida francesa y prometió abrir Hyōgo no queda nada sobre el suelo: su lugar lo ocupa la propia plaza.

Información práctica

Tiempo en la parada25 min
Siguiente puntoPuente Gokurakubashi
Entradaexterior / museo con entrada

El relato principal se escucha desde el exterior. Planifica por separado la visita al museo dentro de la torre y comprueba con antelación las condiciones de acceso.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Rodea la torre por el oeste y baja al Puente Gokurakubashi.

Parada 3 de 7Después: Puente Gokurakubashi

Ruta terminada

Paseo completado

«Castillo de Osaka y Nakanoshima: el poder junto al agua» — 7 paradas, 4.1 km, 3 h 30 min.

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