Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- La calzada del viaducto
- Cuatro filas de pilares de hormigón
- Troncos y ramas de roble pintados
- La amplia franja central
La historia del lugar
Sobre Claiborne Avenue pasan seis carriles de la I-10. Los pilares de hormigón se alzan en la amplia franja central de la calle, la «tierra neutral», como llaman en Nueva Orleans a la mediana. Antes de que apareciera el viaducto, aquí se extendía un paseo bajo robles.
La calle se trazó en el mapa en mil ochocientos veintiséis y recibió el nombre de William Charles Cole Claiborne, el primer gobernador estadounidense de Luisiana. La hicieron de más de cincuenta metros de ancho: por el centro discurrían zanjas que evacuaban el agua de Tremé y del Barrio Francés. Más tarde rellenaron las zanjas y empezaron a plantar robles en la franja central. Hacia mediados del siglo veinte, sus copas formaban sobre el paseo una cubierta casi continua.
Empresarios negros abrían a lo largo de Claiborne Avenue farmacias, talleres de calzado, cafés, funerarias y oficinas de seguros. Las leyes y costumbres de segregación les cerraban el acceso a muchas tiendas y espacios públicos de la ciudad, por lo que tener su propia calle comercial era una cuestión de ingresos y autonomía cotidiana. Allí compraban comida, buscaban médico, pedían dinero para tratamientos y enterraban a sus familiares. En la franja central, los niños jugaban a la pelota y tenían lugar desfiles de clubes, funerales de jazz y el carnaval negro.
Louis Charbonnet III trabajaba en la funeraria familiar cerca del cruce de Claiborne Avenue y St. Philip Street. La familia se dedicaba a este negocio desde mil ochocientos ochenta y tres. Sus ingresos dependían de los habitantes de Tremé y de las familias criollas que, durante generaciones, recurrían a los mismos organizadores funerarios. Las procesiones salían de la funeraria hacia Claiborne Avenue: la calle servía a la vez como dirección del negocio y como parte de su actividad.
En mil novecientos cincuenta y siete, la comisión municipal de planificación incluyó Claiborne Avenue en un anillo de viaductos alrededor del centro. Los funcionarios querían llevar el flujo de automóviles desde los suburbios hasta el distrito de negocios. La amplia franja central permitía construir la autopista sobre la calle existente, aunque el estado tuvo que adquirir de todos modos ciento cincuenta y cinco parcelas para los accesos y enlaces. Entonces pensaban construir por separado el viaducto a lo largo del Barrio Francés; Claiborne Avenue no fue su sustitución posterior.
En febrero de mil novecientos sesenta y seis, trabajadores de la comisión de parques llegaron con sierras y excavadoras. Muchos vecinos conocieron la escala definitiva del proyecto cuando la tala ya había empezado. Charbonnet y otros propietarios trataron de organizar resistencia, pero no llegaron a ponerla en marcha. Las audiencias públicas obligatorias aún no existían, había solo un número reducido de representantes negros en las instituciones municipales y, por entonces, los activistas locales luchaban por el derecho a estudiar, viajar y comer sin segregación. Los árboles parecían un frente menos urgente hasta que empezaron a derribarlos.
Los constructores retiraron más de doscientos robles. En mil novecientos sesenta y ocho hincaron los pilotes y, a continuación, montaron la calzada. Los accesos cortaron las antiguas conexiones entre los barrios, y las obras privaron a las tiendas de su habitual flujo de clientes. De los ciento veintitrés negocios que funcionaban en este tramo en mil novecientos cincuenta, casi medio siglo después quedaban cuarenta y cuatro. Los propietarios cerraban o se dispersaban por la ciudad. Charbonnet Funeral Home sobrevivió: el edificio estaba algo apartado de la principal zona de obras, y las familias de Tremé continuaban trayendo aquí a sus muertos.
Después de construir la autopista, Charbonnet decidió procurar él mismo representación para el barrio y, a comienzos de los años setenta, ganó las elecciones a la legislatura de Luisiana. La funeraria familiar sigue funcionando en St. Philip Street, y las procesiones funerarias y dominicales continúan saliendo hacia Claiborne Avenue. Donde la gente caminaba entre cuatro filas de robles vivos, ahora se alzan cuatro filas de pilares de hormigón. En algunos, los artistas pintaron troncos y ramas de roble, exactamente sobre la línea del paseo perdido.
Información práctica
Espacio urbano abierto. Visítalo de día; los cruces y el tráfico bajo el viaducto requieren atención. Comprobado 2026-06-30.
Comprobado: 30 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Aquí hay mucho ruido, así que elige un lugar seguro, alejado del tráfico y de las entradas a los aparcamientos. No busques un único «monumento» conservado: el sentido de la parada está en la escala del espacio entre los pilares.
