Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Cuadrícula rectangular de calles estrechas
- Plantas añadidas
- Apartamentos bassi con una sola puerta
La historia del lugar
El nombre «Quartieri Spagnoli» conserva el antiguo sentido militar de la palabra «cuarteles»: el lugar donde se alojaba a los soldados. Aquí llamaban españoles a los oficiales y soldados rasos de la Corona a la que pertenecía el Reino de Nápoles en el siglo dieciséis.
Pedro de Toledo, el virrey que gobernaba Nápoles en nombre del monarca, quería separar a la guarnición de los habitantes de la ciudad. Los soldados españoles vivían de su paga; unos servían en las fortalezas y otros esperaban ser enviados a la siguiente guerra. El alojamiento en viviendas residenciales los enfrentaba constantemente a los napolitanos y terminaba en disputas. Pedro destinó a los militares la ladera entre Castel Sant'Elmo y la Via Toledo, trazada durante su mandato. Los constructores la dividieron con calles rectas que se cruzaban: los cuarteles y las casas de alquiler se agrupaban en manzanas compactas, y los callejones transversales bajaban hacia la nueva vía y el casco antiguo.
La ampliación proporcionó ingresos a la familia del virrey. Giovan Battista Spinelli, duque de Castrovillari y yerno de Pedro, arrendó a la Cartuja de San Martino una parte considerable del terreno y luego subarrendó parcelas a oficiales y soldados españoles. La guarnición obtuvo alojamiento separado, Spinelli inquilinos y Pedro un distrito militar junto a la fortaleza.
Tras los alojados llegaron quienes ganaban dinero con sus gastos cotidianos: dueños de tabernas y posadas, encargados de locales de juego y prostitutas. Un protocolo municipal del año mil quinientos setenta y cuatro enumera, en una parte de los Quartieri Spagnoli, a mujeres de Valencia, Córdoba y Toledo. Los testigos decían que vivían en muchas casas junto con españoles; un capitán español responsable del orden en las calles lo confirmó durante un interrogatorio. Las mujeres ganaban dinero con la paga de los soldados, y los funcionarios toleraron durante mucho tiempo esa actividad, que ayudaba a mantener a los militares alejados de nuevos enfrentamientos.
Cuando desapareció la guarnición, las casas ya estaban ocupadas por familias napolitanas, artesanos y comerciantes. Para acoger a nuevos inquilinos, añadieron plantas sobre los cuerpos originalmente bajos, dividieron las habitaciones grandes con tabiques e incluso con forjados intermedios. Así aparecieron viviendas estrechas, entre ellas los bassi: apartamentos en la planta baja, separados del callejón por una sola puerta. Ahora, junto a ellos, hay talleres, tiendas de alimentación, trattorias y apartamentos para huéspedes, y el flujo de visitantes llega aquí desde Via Toledo.
Los cuarteles españoles ya no existen. Quedan la cuadrícula rectangular de calles estrechas y el Vico Sergente Maggiore. El sargento mayor de una unidad española de infantería era el adjunto del comandante y respondía, entre otras cosas, del alojamiento de los soldados. Su cargo sigue sirviendo como dirección urbana.
Información práctica
Abierto las veinticuatro horas, zona residencial; para pasear, elija el día y las primeras horas de la noche, no moleste a los residentes.
Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Es una zona residencial: deje libres las puertas y las escaleras, no fotografíe las habitaciones a través de entradas abiertas y arrímese a un lado si aparece un escúter.
