Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Ventanas ojivales
- Cuerpo central del tribunal
- Placa de mármol junto a la sala n.º 46
La historia del lugar
Tras las ventanas ojivales se celebran las vistas de un tribunal en funcionamiento. En el sistema indio, un Tribunal Superior es el principal tribunal de una región: está por encima de los tribunales de distrito y por debajo del Tribunal Supremo del país. Aquí se examinan apelaciones de Maharastra y Goa, y algunas causas de Bombay comienzan a tratarse directamente en esta instancia. El edificio actual se terminó en mil ochocientos setenta y ocho. La denominación oficial de la institución aún conserva la palabra «Bombay».
En julio de mil novecientos ocho, en la sala central número cuarenta y seis, juzgaron a Bal Gangadhar Tilak, editor del periódico en maratí Kesari y defensor del autogobierno de India. El periódico era su profesión y su principal instrumento de actividad política. También tenía formación jurídica, pero en su momento no obtuvo autorización para ejercer como abogado. Ahora, los conocimientos adquiridos le sirvieron para defenderse a sí mismo.
El motivo fueron dos textos periodísticos. Unas semanas antes del juicio, dos jóvenes nacionalistas intentaron matar con una bomba a un juez británico, pero alcanzaron el carruaje equivocado: murieron dos mujeres. Tilak escribió que los ataques de ese tipo no se detendrían solo con prohibiciones y represiones. Él mismo presentó los artículos como una explicación de las causas de la violencia y una exigencia de cambiar el gobierno. La acusación leyó las mismas frases como una justificación de las bombas y una incitación al odio contra la administración británica.
La disposición colonial sobre propaganda sediciosa permitía condenar a un autor incluso si sus palabras no habían provocado una acción concreta. Bastaba con que el jurado decidiera que la publicación estaba destinada a suscitar hostilidad hacia el gobierno. Por eso, la prueba consistió en el propio texto en maratí, su traducción al inglés y el supuesto efecto sobre los lectores.
Tilak habló ante el jurado durante varios días. Siete personas lo declararon culpable y dos, inocente. El juez estuvo de acuerdo con la mayoría y le impuso dos condenas consecutivas de tres años de deportación con reclusión, además de una multa de mil rupias. La sentencia se pronunció un día antes del quincuagésimo segundo cumpleaños de Tilak. Lo enviaron a Mandalay, en Birmania, donde pasó casi seis años y escribió el tratado Gita Rahasya, una interpretación de la Bhagavad Gita como enseñanza sobre la acción. Le permitieron regresar a India en mil novecientos catorce.
Antes de enviarlo, el juez preguntó a Tilak si quería decir algo. Tilak respondió que, pese a la decisión del jurado, seguía considerándose inocente y admitía que la causa que representaba podía ganar más con sus sufrimientos que con su pluma y su voz.
Cuarenta y ocho años después, Mahommedali Currim Chagla, presidente de este mismo tribunal, ordenó grabar estas palabras en una placa de mármol. El día de la sentencia era escolar en Bombay y recordó su propia indignación por lo ocurrido. Ahora, convertido en el primer indio al frente del tribunal tras la independencia, Chagla quería reconocer como un error judicial el sufrimiento causado a Tilak.
La placa se encuentra dentro del edificio, junto a las puertas de la sala número cuarenta y seis. Tras esas puertas sigue celebrando sesiones el presidente del Tribunal Superior de Bombay; fuera permanecen las palabras del acusado que desde aquí fue enviado durante seis años a Mandalay.
Información práctica
Edificio judicial en funcionamiento; el recorrido está pensado para contemplarlo desde las vías públicas.
Comprobado: 28 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.El relato está pensado para la visita desde el exterior. Los animales caricaturescos y la placa conmemorativa se encuentran dentro, así que no los busques en la fachada ni cuentes con poder entrar libremente.
