Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Filas de tiendas
- Relieves de cobre
- Representaciones repujadas del Puente Viejo de Mostar
La historia del lugar
El nombre Kujundžiluk procede de los kujundžis, artesanos del oro y la plata. Sus talleres se encontraban juntos en el pasaje comercial entre Mala Tepa y el Puente Viejo de Mostar: se venía aquí a buscar anillos, cadenas, amuletos, tabaqueras de plata y pesados cierres para cinturones. Las filas de tiendas se han conservado, pero en los escaparates la antigua joyería cede ahora terreno al repujado de cobre y a los artículos para quienes se dirigen al puente. En las placas de cobre se repite a menudo su alto arco.
En dos mil uno, el escolar Mirza Redžović llegó al casco antiguo durante las vacaciones. Trabajaba en una tienda para ganar dinero de bolsillo, y cerca de allí trabajaba Azer Badžak, maestro de una antigua familia de kujundžis de Mostar. Badžak transformaba láminas de cobre en imágenes en relieve. Mirza se detenía junto a su taller y observaba cómo cambiaba el metal tras cada golpe.
Tras la inauguración del Puente Viejo de Mostar reconstruido en dos mil cuatro, más compradores comenzaron a pasar por esta hilera comercial. También volvió a haber trabajo para los artesanos, cuyos productos hasta hacía poco casi no tenían a quién vender. Badžak advirtió el interés de Mirza y le propuso aprender.
El aprendiz estropeó tantas placas de cobre que después no pudo decir cuántas eran. Un error en el repujado no se puede borrar: si el golpe cae donde no debe, hay que empezar de nuevo la lámina. Badžak siguió enseñándole y Mirza logró su primer relieve acertado. Para dos mil dieciséis, ya llevaba más de diez años viviendo exclusivamente de este oficio. Una placa pequeña de veinte por veinte centímetros requería cuatro o cinco horas de trabajo, por lo que en invierno el artesano preparaba productos para la afluencia de compradores del verano.
Aquí se entiende el nombre de la calle. En la Mostar otomana, los kujundžis eran artesanos del oro y la plata. Hacían anillos, cadenas, amuletos, cruces, tabaqueras de plata y paftas, grandes cierres para los cinturones de mujer. Los artesanos de un mismo oficio mantenían sus talleres juntos, de modo que esta hilera entre Mala Tepa y el puente quedó reservada para los kujundžis y pasó a llamarse Kujundžiluk.
En los escaparates actuales hay menos piezas antiguas de joyería que repujados de cobre y otros artículos para visitantes. Sin embargo, el taller de Azer Badžak sigue teniendo dirección en Kujundžiluk, junto al puente. Las obras más vendidas de su aprendiz Mirza fueron las representaciones de cobre del Puente Viejo de Mostar: en invierno las preparaba de antemano y en verano se las vendía a las personas que llegaban hasta aquí atravesando el arco representado en ellas.
Información práctica
La calle es de acceso público; los horarios de los distintos talleres y tiendas varían.
Comprobado: 24 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.La calle es estrecha y animada; al observar el trabajo de un artesano, no bloqueen la tienda y pidan permiso antes de fotografiar a alguien de cerca.
