Parada 4 de 7

Federation Bells

Federation Bells

Aquí, una avería de ingeniería mostrará cuánto trabajo hace falta para que el arte público siga sonando.

15 min
Una hilera de campanas de bronce de distintos tamaños en un recinto al aire libre de un parque
R Jones at English Wikipedia · CC BY-SA 3.0; cropped/resized for app; ShareAlike applies
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En qué fijarse

  • Treinta y nueve copas de bronce
  • Mástiles de acero
  • Martillos bajo las copas

La historia del lugar

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A finales de los años dos mil, las Federation Bells casi habían enmudecido. Las copas de bronce seguían intactas, pero los martillos y el equipo que los controlaba fallaban constantemente. En un buen día funcionaba aproximadamente una quinta parte de la instalación. Para un monumento corriente, habría sido una avería lamentable. Aquí desaparecía la propia obra para la que había surgido el objeto.

El nombre remite al primero de enero de mil novecientos uno, cuando seis colonias británicas se unieron en la Mancomunidad de Australia. Ante el centenario de aquel acontecimiento, el director artístico del festival conmemorativo, Jonathan Mills, encargó un objeto musical permanente para el nuevo parque ribereño Birrarung Marr. El escultor y fundidor Anton Hasell, junto con el compositor y especialista en acústica Neil McLachlan, concibieron campanas con las que se pudiera interpretar música contemporánea.

Una campana normal produce varias frecuencias adicionales tras ser golpeada, y algunas de ellas encajan mal en una escala musical habitual. McLachlan y Hasell necesitaban someter esas frecuencias al cálculo antes incluso de la fundición. Recurrieron al ingeniero aeronáutico Behzad Keramati y empezaron a probar formas en un modelo informático. El perfil de un vaso desechable de poliestireno sirvió como modelo inicial para uno de los cálculos. Tras muchos cambios, obtuvieron la primera copa de bronce armónica: sus siete frecuencias fundamentales se ordenaban en una secuencia correcta ya durante la fundición, sin afinación manual posterior.

Para Birrarung Marr fabricaron treinta y nueve campanas. La mayoría continuó esta línea armónica, y siete fueron fundidas como multitónicas: un golpe a una de esas copas produce varias alturas distinguibles. Sus creadores las elevaron, con el lado abierto hacia arriba, sobre mástiles de acero y las distribuyeron por la terraza intermedia. Veintiséis más pequeñas formaron una cuadrícula, y entre ellas colocaron trece grandes. El resultado fue un carillón sin torre: la gente pasa por dentro del instrumento, en vez de escucharlo desde fuera. Las campanas y el nuevo parque se inauguraron el mismo día, el veintiséis de enero de dos mil dos.

Unos años después, se descubrió que el duradero bronce había sobrevivido a su primer sistema de percutores. La ciudad y la administración de artes encargaron al taller de ingeniería Spring Innovations que devolviera la fiabilidad a la instalación. Los ingenieros decidieron reproducir la fuerza y la velocidad de un golpe humano, en lugar de limitarse a un impulso mecánico idéntico. Antes de instalar los nuevos accionadores en los mástiles, construyeron un banco de pruebas y golpearon una pequeña campana más de cinco millones de veces. El desgaste de los rodamientos resultó insignificante. Después instalaron un martillo regulable independiente bajo cada una de las treinta y nueve copas, y el programador Terry McDermott escribió un nuevo sistema para reproducir partituras.

Las campanas renovadas se pusieron en marcha en abril de dos mil doce. Para el primer concierto, la compositora y soprano del pueblo Yorta Yorta Deborah Cheetham escribió Eternal Birrarung, una obra para su propia voz y estas copas junto al río. A comienzos de dos mil veintitrés, los nuevos martillos ya habían dado más de ciento noventa millones de golpes.

Muy temprano por la mañana, el equipo interpreta otra breve secuencia. Es una comprobación técnica: el programa escucha cada campana por turnos, compara la respuesta con una grabación de referencia y envía un informe a los técnicos. Así continúa la reparación bajo las copas de bronce invertidas, iniciada después de aquellos años en que solo sonaba una quinta parte de las Federation Bells.

Información práctica

Tiempo en la parada15 min
Siguiente puntoWilliam Barak Bridge
Entradadesde fuera

El recinto suele indicarse como accesible de 08:00–22:00; las campanas suenan según el horario diurno de 08:00–09:00, 12:30–13:30 y 17:00–18:00; consulte el horario en el sitio web de la ciudad.

Comprobado: 29 de junio de 2026. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.

Las campanas pueden permanecer en silencio incluso cuando la instalación está accesible para visitarla; no compruebe los mecanismos con las manos. Si hay una interpretación en curso, aléjese unos pasos y escuche cómo cambia el sonido entre las copas.

Siguiente paso

¿Adónde seguir?

Salga hacia la larga rampa y comience el cruce hacia el estadio.

Parada 4 de 7Después: William Barak Bridge

Ruta terminada

Paseo completado

«La orilla de Birrarung (río Yarra): pueblos originarios y Melbourne urbano» — 7 paradas, aprox. 2,5 km, 2-2,5 ?.

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