Mira primero a tu alrededor
En qué fijarse
- Caseta de guardia de piedra
- Avenida recta
- Explanada con aviarios
- Escaleras hacia la ladera de Guia
La historia del lugar
Al pie de Guia hay un jardín urbano: desde la caseta de guardia de piedra se extiende un camino recto hacia las aves de los aviarios, y detrás de ellas unas escaleras se internan entre los árboles de la ladera. A mediados del siglo pasado se amplió con un terreno vecino y se abrió para pasear, para los juegos infantiles y para visitar los aviarios. Antes del parque actual, junto al muro del jardín funcionaba un vivero: los plantones cultivados junto al agua se destinaban a las colinas locales, cuya tierra los aguaceros erosionaban hasta formar profundos surcos. Los jardineros preparaban los bancales, injertaban los arbolitos y dirigían el agua, y después parte de las plantaciones se subía a Guia.
A las cinco y treinta y cinco minutos del trece de agosto de mil novecientos treinta y uno, aquí explotó un polvorín militar. En el lugar de la actual explanada, al fondo del jardín, se alzaba entonces el Palacio de Flora. Los gobernadores de Macao ya habían abandonado su anterior residencia de verano y, en mil novecientos veinticuatro, los funcionarios instalaron una guardería en el palacio. Los militares seguían almacenando municiones detrás del jardín del palacio.
La causa de la explosión se atribuyó entonces al sobrecalentamiento de la pólvora y a una refrigeración insuficiente del almacén. La onda expansiva hizo pedazos el antiguo palacio, destruyó seis casas y dañó decenas de edificios más. Murieron veintiuna personas. Veinticuatro heridos sufrieron lesiones graves y cerca de cincuenta solicitaron atención por heridas menos graves.
Bomberos y soldados llegaron para apagar el incendio, sabiendo que una sección del depósito había quedado intacta y seguía llena de municiones. Detuvieron el fuego antes de que se produjera una segunda explosión. Ya no intentaron restaurar la guardería, el palacio ni el antiguo jardín.
Robert Ho Tung, empresario y filántropo de Hong Kong, que poseía una parcela vecina en la ladera, ayudó a ampliar la nueva zona pública. Cedió ese terreno a la administración para que se incorporara al parque. De ahí procede otro nombre local: Jardín de Ho Tung. En mil novecientos cincuenta y nueve, el parque abrió con su función actual: senderos para pasear, zonas de juegos infantiles y aviarios. El nombre portugués «Flora» permaneció del palacio destruido. El nombre chino Er Long Hou, «dos gargantas de dragón», se vincula con los manantiales de montaña junto a la entrada.
No era la primera vez que la ladera servía al parque. Ya en mil ochocientos ochenta y tres, el gobernador Tomás de Sousa Rosa decidió plantar árboles en las colinas desnudas de Macao. Las lluvias habían abierto profundos surcos en su suelo claro, y el funcionario creó un vivero junto al muro del Jardín de Flora. El lugar se eligió al pie de Guia, junto al agua y justo debajo de la ladera que debía revegetarse.
Rosa venía aquí con ingenieros y jardineros, y él mismo tomaba la pala: mostraba cómo preparar los bancales para semilleros, injertar los plantones y distribuir el agua. En cuatro años, según el programa que inició, se plantaron en Macao unos sesenta mil árboles, aproximadamente uno por cada habitante de la ciudad de entonces. Parte de los plantones del vivero de Flora se llevó a Guia y a otras colinas urbanas.
La construcción de piedra junto a la entrada sirvió antes como caseta de guardia del palacio. La avenida recta conduce al lugar donde se alzaban el palacio y la guardería; ahora hay allí una explanada del parque con aviarios. Más adelante, los escalones suben por la ladera arbolada de Guia, adonde en otro tiempo llevaban los plantones desde el vivero de abajo.
Información práctica
Jardín urbano abierto; los horarios de las distintas zonas y servicios pueden variar.
Comprobado: sin fecha. Comprueba la fuente oficial antes de visitar.Camina un poco por el jardín antes de subir: en el recorrido importa el contraste entre la vegetación ordenada de abajo y la vista urbana de arriba. Después de la lluvia, ten más cuidado en los caminos mojados.
